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martes, 9 de junio de 2020

RESEÑA DE LOS DÍAS DEL FUEGO

La saga de los Confines (III) Los días del fuego

Portada de Los días del fuego

Contraportada de Los días del fuego

FICHA
Título original: Los días del fuego. Tercer y último libro de La saga de los Confines
Autor: Liliana Bodoc
Año de publicación original: 2004
Editorial Norma, primera edición, segunda reimpresión, marzo de 2006, C. de Buenos Aires
ISBN: 987-545-194-0; 9789875451940
Ilustración de tapa: Pez



   La pelea contra Misáianes continúa, pero los daños acumulados desde el inicio de esta en las Tierras Fértiles se hacen sentir.
   Con el mismo estilo de los anteriores libros, aquí se narra la guerra desde muchos frentes, desde ejércitos y desde individuos, y muchos mueren.
   Acila, Lengua Demorada, es un nuevo, excelente personaje. “Vence el que es mejor, por eso vence”. Y hace una gran combinación con Molitzmós al estar a su altura intelectual.
   Por otro lado, prácticamente por primera vez, se narran aquí los sucesos de las Tierras Antiguas en la guerra contra el Odio Eterno, y con esto unos cuantos nuevos personajes aparecen. Vara y Aro, los gemelos concebidos para la resistencia, aceptan ese papel, y la resistencia necesita que los pueblos subyugados por Misáianes al punto de que nadie tiene nombres (o mejor dicho, sus nombres son los de la función que cumplen, como escardadora) se levanten en armas, y para que lleguen a hacer eso primero hay que enseñarles que otras vidas son posibles, distintas de las que llevan, e inspirarlos. Y todo mientras se espera que la Sombra permanezca en su indecisión silenciosa de si ayudar o no a su hijo, y su indecisión se resolverá aquí.
   No fue este mi libro favorito de la trilogía. La razón es que a pesar de sus momentos conmovedoramente memorables, la acción, el punto de vista desde el cual se narra, cambia aún más que en el anterior, y con esto se interrumpe la continuidad empática con los personajes. Pero por otra parte, la última batalla que ocurren en las Tierras Fértiles se narró excelentemente, dado que fueron en realidad dos batallas en dos lugares distintos pero contadas como si fueran una especie de batalla doble, con una armonía de destinos entrelazados, y los personajes nuevos son muy interesantes (Vara y Aro, en especial), y la conclusión, asimismo, también me resultó muy satisfactoria.


En general, una muy buena saga, pero no diría que para cualquiera: si preferís que haya muchos diálogos, como en Harry Potter, por ej., esto no te gustará. Es decir, si querés leer historias con mucho diálogo y que la historia avance a través de él, porque yo prefiero esas historias pero también puedo disfrutar de estas.

Reseña de Los días del Venado
Reseña de Los días de la Sombra

sábado, 25 de abril de 2020

RESEÑA DE LOS DÍAS DE LA SOMBRA

La saga de los Confines (II) Los días de la Sombra

Misáianes, el Odio Eterno, envía a su madre, La Muerte, en su forma física, a la batalla

Portada de Los días de la Sombra

FICHA
Título original: Los días de la Sombra. Segundo libro de La Saga de los Confines
Autor: Liliana Bodoc
Año de publicación original: 2002
Editorial Norma, primera edición, sexta reimpresión, septiembre de 2006, C. de Buenos Aires
ISBN: 987-545-069-3; 9789875450691
Ilustración de tapa: Pez



   Esta novela no es sólo un puente entre el principio y el final de la trilogía, sino que se sostiene por sí misma, e incluso podría disfrutarse sin haber leído Los días del Venado.

   Cinco años después del final de Los días del Venado, este libro cuenta excelentemente cómo los personajes se adaptan a la nueva realidad sin cambiar su esencia. La excepción a esto es el Brujo Halcón, antiguamente Piukemán, de quien podría decirse que en cierta forma es un nuevo personaje, y uno muy interesante. Y también son muy interesantes, y aportan una apreciada diversidad de personalidades a la historia, los otros Brujos de la Tierra que no habían aparecido en el primer libro. Por otra parte, otro nuevo personaje, Nanahuatli, recuerdo que no me gustaba cuando leí el libro por primera vez y que esperaba que sus partes no fueran muy largas, pero sí la aprecié más en la ocasión anterior a escribir esta reseña; en parte, creo que esto se debe a que su participación es irrelevante para el transcurrir de la guerra desde que sale del País de los Señores del Sol y yo quería saber cómo continuaban los hechos referidos a ella; pero en una relectura, al ya saber qué pasa, se pueden apreciar más historias como la suya, y también por lo mismo que he escrito respecto al mismo libro anterior sobre mi predisposición para el estilo de la escritura, así como que pude empatizar más con ella gracias a que mi imaginación es mejor que antes.

   Ahora bien, el estilo de Liliana Bodoc le cupo perfectamente a la Sombra, la personificación de la muerte, y su diseño como personaje también es excelente, así como el hecho de con quién tiene más interacciones (no digo quién para no espoilear).

   Un inconveniente hay en la escena de batalla entre el Venado y los sideresios respecto a la descripción geográfica algo deficiente del lugar en el que se desarrolló (o por lo menos, me dejó insatisfecho).

   Por último comentario: el duelo de dos magos fue muy imaginativo, emocionante y lindo.

Reseña de Los días del Venado

viernes, 7 de febrero de 2020

RESEÑA DE LOS DÍAS DEL VENADO

La saga de los Confines (I) Los días del Venado

Una saga de fantasía épica "latinoamericana"


Portada del libro Los días del Venado



  • Título original: Los días del Venado. Primer libro de la trilogía La saga de los Confines.

  • Autor: Liliana Bodoc

  • Año de publicación original: 2000

  • Editorial Norma, primera edición, decimotercera reimpresión, 2006, Buenos Aires.

  • ISBN: 987-9334-90-6


  De la contratapa:
Han zarpado unas naves. La magia de las Tierras Fértiles percibe confusas señales en ellas, no logra descifrar si debe recibirlas con la alegría del reencuentro o con la tristeza de las armas. Nada saben de la terrible amenaza que se cierne sobre el continente. No saben aún que nada volverá a ser como fue. El Bien y el Mal, como en todo gran relato épico, librarán una batalla terrenal, pero también habrá fuerzas intangibles, mágicas, cósmicas. Los hombres de paz se convertirán en guerreros, los guerreros en héroes. Habrá que sobreponerse a los largos viajes, al odio, a las traiciones. Al miedo en el corazón y al desamparo.

  Cuando leí este libro por primera vez, y la saga entera en general, creo que se me habían escapado algunas metáforas parcialmente (no llegué a comprenderlas del todo aun cuando sí tuviera su concepto general), aunque esto se debió a mi propia falta de experiencia y acaso a que no era ese estilo el que más quería leer de chico ni estaba acostumbrado a él; sólo había leído uno o dos libros con un estilo que se asemejara, el primero o los dos primeros de las historias de Terramar, de Úrsula K. Le Guin. Además, es de notar que la narración está contada por alguien que aparecerá por la mitad de la historia, pero lo hace como si fuera un narrador omnisciente, o casi omnisciente. No sé cómo definir el estilo con exactitud, pero tiene el aire de quien cuenta una historia legendaria.

  Ya respecto a la historia, aquí se presentan los principales protagonistas de toda la saga (en distintos niveles, ya que no todos llegan vivos al tercer libro), que es la familia de Dulkancellin: él mismo, el héroe guerrero arquetípico, valiente y honorable; Vieja Kush, su madre sabia; y sus hijos, Thungur, el más parecido a su padre; Kume, el taciturno y quien cae en desgracia pronto ante los ojos de su padre (tengo una crítica respecto a la ejecución narrativa de eso: que fue demasiado seco, no seco e imponente, sino sólo seco); Kuy-Kuyen, la que menos se destaca por actuaciones puntuales, pero es un sostén de la vida cotidiana; Piukemán, el que es tan curioso que verá lo que estaba prohibido y pagará un caro precio por eso, y su transformación tras ello, desarrollada en los siguientes libros, es uno de los puntos más fuertes de la saga; y Wilkilén, la niña cuya mente se queda como de niña, excepto para una situación particular en los otros libros, de los que no diré nada porque sería spoiler, pero ella tendrá uno de los trabajos más importantes para la guerra porque es uno que debía hacer alguien que no supiera que lo estaba haciendo; y también Cucub, el artista multifacético que se convierte en guerrero, y Kupuka, uno de los Brujos de la Tierra, el viejo mago sabio.

  La magia no es de un estilo harrypotteriano, sino que es al estilo “chamánico”, con la utilización de las fuerzas de la naturaleza y, por lo general, muchos rituales.

  Quiero mencionar también al concilio de las Tierras Fértiles (que me recordó al concilio que ocurre en Rivendel en La comunidad del anillo): hay representantes de distintas civilizaciones (o de pueblos en su sentido amplio), y es lindo ver las diferencias entre ellas, y la parte del concilio en sí fue una de mis favoritas.

  Por otro lado, el lenguaje metafórico y prosa-poético encuentra (y aprovecha) más espacio para desplegarse con más esplendor en las últimas dos partes en las que se divide la novela, sobre todo en la tercera, la de la guerra abierta, magistralmente contada desde el estilo de la óptica grande, e igualmente magistral el corto momento inmediatamente anterior al interregno en la guerra contado, desde el punto de vista de Dulkancellin.

  El libro termina excelentemente al mostrar la vuelta a las dinámicas de preguerra pero adaptadas a prepararse para las futuras batallas, y si bien, probablemente, cualquiera deseará leer la continuación, este libro también funciona como una historia de libro único (y para cualquier edad, excepto quizás para menores de diez años como ya no tengan mucho leído). De todos modos, no fue mi favorito de la saga, mi favorito fue el segundo, que creo que incluso podría leerse sin haber leído el primero, así que recomiendo que no dejen de leer el segundo, donde la propia Muerte es un personaje, y uno extremadamente interesante.