Mostrando las entradas con la etiqueta Ficción filosófica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ficción filosófica. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de marzo de 2023

Reseña: LA MANO IZQUIERDA DE LA OSCURIDAD

La Mano Izquierda de la Oscuridad per Úrsula K. Le Guin

Úrsula K. Le Guin: 1969

Título original: The Left Hand of Darkness

Trad. de Francisco Abelenda, primera ed. en castellano: Minotauro 1973. Primera edición de bolsillo: 2002

Ciencia ficción filosófica

Ganadora de los premios Hugo 1970 y Nébula 1969

Esta novela es parte del Ciclo Hainish; hainish porque todos los humanos que habitan distintos planetas descienden de los humanos del planeta Hain, pero el nombre no le gusta a la autora porque aunque tales libros del ciclo están en el mismo universo ficcional ella no se aseguró de mantener una coherencia interna.


El argumento

Genly Ai es el enviado del Ecumen al planeta Gueden (o Invierno, por el frío glacial constante). El Ecumen es una institución coordinadora entre mundos y lo más importante que coordina es la intertemporalidad de las acciones: debido a las distancias entre los mundos habitados que hacen que se tarden años en llegar de unos a otros, y que la vida humana es muy corta relativa a esos viajes, faltaría el interés individual de la la mayoría por tomar acciones que dieran beneficio a muy largo plazo (décadas, o aun más); o, aun con el interés, faltaría la confianza de que se mantendrían en el tiempo todas las acciones necesarias para que den frutos. El Ecumen compensa organizativamente este problema temporal.

Y por supuesto, para esto cuenta con la invaluable ayuda del ansible, que es como Le Guin llamó a un pequeño dispositivo que permite la comunicación instantánea sin importar la distancia (Phillip Pulman también tiene uno similar en su trilogía La materia oscura que explica con el entrelazamiento cuántico, aunque estos utilizan un código morse o equivalente y sirven aun estando en universos distintos).

La visita de Ai como representante del Ecumen es convencer a los guedenianos de que se unan a esa organización; mientras que por lo alejado que está ese planeta de los demás planetas habitables no hay mucha ganancia esperable por comercio de tangibles, por medio del ansible y de los otros enviados esperando en estasis cerca del planeta, hay mucha posibilidad de intercambio de los intangibles conocimientos.

Esto tiene los siguientes problemas lógicos: en Gueden ni siquiera pueden volar, mucho menos creer rápidamente que alguien haya venido de las estrellas, aun con nave y todo (nave que se muestra a pocos). E incluso creyéndole a Genly, hay problemas políticos que resolver.

Por supuesto, también están los problemas de comunicación interpersonal entre Genly Ai y los guedenianos, basados en dos elementos: el shifgredor y la intersexualidad guedeniana.

Shifgredor: orgullo u honor, o prestigio, enligados con convenciones sociales de qué hacer o no; la percepción de las jerarquías sociales.

En el país Karhide, uno de los dos en que transcurre la historia, es una ofensa al shifgredor dar un consejo que no se haya pedido, y aunque en Gueden muy rara vez mienten, se usan muchas indirectas y rodeos (me hace pensar en los elfos de Paolini en el ciclo El Legado, que no pueden mentir en el idioma antiguo, el de la magia, por lo que han perfeccionado el arte de decir una cosa queriendo decir otra).

Los guedenianos son muy competitivos en su shifgredor, pero no grupalmente violentos: el asesinato político era común pero rara vez se matan en grupos de a diez o veinte, mucho menos en grupos más grandes: lo que les falta es la capacidad de movilización de masas, y por ende de hacer guerras, aunque Genly observa que el país Orgoreyn parecía estar alcanzando esa capacidad durante los últimos siglos, y que esto a su vez, por el shifgredor, podía llevar a Karhide a intentar lo mismo.

(Karhide es un país básicamente feudal, mientras que Orgoreyn es un país comunista, incluso con gulags para los disidentes (llamadas “granjas de reeducación voluntaria”).

Sexualidad guedeniana: Ambisexuales o hermafroditas o andróginos

“El impacto de una cultura tan diferente no tenía demasiada importancia comparado con el impacto biológico que yo sentía como hombre entre seres humanos que eran, cinco sextas partes del tiempo, hermafroditas neutros”

Ciclo sexual guedeniano: duración de 26 a 28 días. Durante 21 o 22 días un individuo es somer, sexualmente inactivo o latente. Los cambios hormonales empiezan poco antes de terminar ese período, y tras su fin el individuo está en kémmer, donde el instinto sexual se sobrepone a todo en la personalidad, pero sin imponerse a otros y sin violaciones, pues el consentimiento mutuo es necesario para el coito e incluso la seducción es difícil de llevar a cabo; si encuentra a otro individuo en kémmer los cambios hormonales se incrementarán y preponderará en alguno que sus genitales se dilaten o que se encojan y que el cuerpo del otro responda con la configuración opuesta, para ejercer así las categorías que en animales corresponden a ser macho o hembra. No hay predisposición en la mayoría a ser de un sexo u otro ni hay posibilidad de elegirlo, excepto artificialmente con inyecciones de hormonas. Si se produce el embarazo, este individuo seguirá siendo hembra durante la gestación y la lactancia. Posteriormente, “la hembra” vuelve a ser somer como antes, y un mismo individuo puede ser madre de unas personas y padre de otras.

Hay un tres o cuatro por ciento de “perversos”, que están integrados en la sociedad pero a los que se trata con cierto desdén, siendo los perversos lo que es normal para Genly Ai: prolongación “excesiva” del período de kémmer y hormonación permanente hacia un sexo.

Sobre el uso del lenguaje

No obstante esa ambisexualidad o como se prefiera llamarla, Le Guin (y Genly Ai) utiliza el género gramatical masculino como universal y los pronombres masculinos para referirse a los guedenianos, lo que algunos proponentes de lo que ellos denominan lenguaje inclusivo le critican. Posteriormente, para una historia corta en el planeta Gueden escrita previamente a la novela, Le Guin cambió los “he” por “she”, pero parece que eso no atrajo mucha atención. Al final, termina diciendo en una introducción:

“...we still have no accepted ungendered singular pronoun in narrative. It dehumanizes; they has too many confusing possible referents; no invented genderless pronoun has yet proved satisfactory. Our understanding of gender is still growing and changing. I hope and trust our wonderfully adaptable language will provide the usages we need.”
...
“What matters most about a word is that it says what we need a word for. (That’s why it matters that we lack a singular pronoun signifying non-male/female, inclusive, or undetermined gender. We need that pronoun.)”

Fuente de las palabras de Le Guin

Tres aspectos más del construmundo

Handdara

“El handdara es una religión sin instituciones, sin secerdotes, sin jerarquías, sin votos, y sin credo; no sé todavía si tienen o no un Dios.”

“No hay teoría ni dogma en el handdara”

El handdara es una doctrina de inactividad y no interferencia y de reconocer la ignorancia. Me resultó un taoísmo, aunque podría ser también porque sabía de antemano que la autora es taoísta, o algo cercano, pero ciertamente que me recordó los preceptos del Tao Te Ching. Genly va a ver a unos practicantes, además de para conocer mejor esa religión, porque realizan profecías, y no dio por hecho que no fueran ciertas (por cierto, no es completamente cierto que no haya jerarquías, porque hay un llamado tejedor para guiar y responder el extenuante e interesante proceso de responder una pregunta, que es en lo que consiste la profecía, por lo que hay una jerarquía de conocimientos).

Ciertas influencias taoístas en la autora ya las había contemplado yo en su obra de fantasía de las historias de Terramar (primer libro: Un mago de Terramar) y, en cierto modo, es más fácil entender esa filosofía viendo actuar a las personas, aunque sean ficcionales, que leyendo el libro Tao Te Ching de Lao Tsé, aunque ambas cosas son por supuesto complementarias.

Estraven había sido un practicante del handdara y dice la frase de la que sale el título de la novela:

«La luz es la mano izquierda de la oscuridad, y la oscuridad es la mano derecha de la luz. Las dos son una, vida y muerte, juntas como amantes en kémmer, como manos unidas, como el término y el camino.»

Genly identifica esto como algo equivalente al yin y yang.

Aprender qué preguntas no pueden contestarse, y no contestarlas: esta capacidad es de veras necesaria en tiempos de tensión y oscuridad.

Calendario

Los guedenianos siempre están en el año uno

Palabras para la nieve

Los guedenianos tienen muchas más palabras para muchos más aspectos o circunstancias de la nieve que lo habitual en humanos de la realidad pero esto me hizo recordar haber leído que algún grupo del Ártico también tenía muchas más palabras. Al ser Le Guin hija de antropólogos, posiblemente lo conociera y se haya inspirado en ellos.




Si esta novela hubiera sido escrita y publicada recientemente, con los temas comentados de sexualidad más que todos son de color de piel oscura (Genly el más oscuro), muchos temerían, no sin buenas razones, que esta fuera una novela-sermón, con más interés en promover un mensaje moral cual fábula para niños que en contar una buena historia. Afortunadamente, esta no es una novela-sermón ni un panfleto, sino de verdad una historia, y los pensamientos reflexivos respecto a la realidad que pueda provocar son del tipo que cualquier buena historia puede hacer.

Mundoconstrucción: Excelente

Narrativamente

Buenos los primeros tres capítulos, el 5 y los tres finales. Mientras que las largas descripciones de Tolkien suelen estar aliviadas por alguna historia corta o mención de algo que haya pasado en el lugar que describe, además de por su tono de estar contando un cuento, Le Guin se excede en ocasiones en las descripciones geográficas (y me habría gustado que hubiera un mapa en mi edición), de gran valor por la dificultad de hacerlas bien, pero que no suma narrativamente a la historia en tal longitud.

Ver mapa aquí

Hay varios capítulos, no seguidos sino intercalados, que son mitos o leyendas o historias de los pueblos del planeta Invierno, por lo que estos rompen el flujo narrativo ya que tienen poca relación, o incluso ninguna, con lo que está ocurriendo en el presente narrativo, aun cuando son interesantes individualmente y alimentan el construmundo (worldbuilding)

Sobre los personajes

Los principales y desde cuyos puntos de vista se cuenta la historia son dos: Genly Ai, el enviado, y Estraven, guedeniano.

Muy buen personaje Estraven, no tanto así Genly Ai porque, por un lado, debido a su desventaja informativa respecto a todos los demás en ese planeta, no puede tener un rol muy activo; y por otro lado, sus descripciones son bastante secas, lo que supongo corresponde bien con que es un burócrata-embajador, pero no ayuda así a la narración ni tampoco sufre grandes cambios en la historia, excepto uno, ver y entender finalmente a Estraven en su ser hombre y mujer a la vez de acuerdo a los cánones biológicos de la raza humana de Genly.

Estraven, si bien tampoco cambia, es de quien más se aprende cómo es en la mayor cantidad de aspectos, y tiene un rol mucho más activo tanto por las circunstancias que le ocurren como por su decisión sacar lo mejor de cada situación y que lo que sea, sea.

Además, Estraven tiene mis dos frases favoritas del libro:

“Oponerse a algo es mantenerlo. Dicen aquí “todos los caminos llevan a Mishnori”. Sí, claro; si le damos la espalda a Mishnori y nos alejamos estamos todavía en el camino de Mishnori. Oponerse a la vulgaridad es inevitablemente ser vulgar. Hay que ir a alguna otra parte; hay que tener otra meta; entonces el camino es distinto”

—...Conozco gente, conozco ciudades, granjas, montañas y ríos y piedras, conozco cómo se pone el sol en otoño del lado de un cierto campo arado en las colinas; pero ¿qué sentido tiene encerrar todo en una frontera, darle un nombre y dejar de amarlo donde el nombre cambia? ¿Qué es el amor al propio país? ¿El odio a lo que no es el propio país? Nada bueno. ¿Sólo amor propio? Bien, pero no es posible hacer de eso una virtud, o una profesión… Mientras tenga amor a la vida amaré también las colinas del dominio de Estre, pero este amor no tiene fronteras de odio. Y más allá, soy ignorante, espero. 

Ignorante, en el sentido handdara: ignorar la abstracción, atenerse a las cosas.


domingo, 28 de agosto de 2022

Reseña de LAS CRÓNICAS DE ELRIC 8 TORMENTOSA

LAS CRÓNICAS DE ELRIC 8 TORMENTOSA

Portada de TORMENTOSA

Ficha
Título original: Stormbringer
Autor: Michael Moorcock
Fecha de publicación original: 1963
Editorial Edhasa, primera edición, marzo de 2010, impreso en Argentina, Avellaneda 
Traducción: Celia Filipetto
Ilustración de tapa: Whelan Michael; de la espada de la sobrecubierta: Christos Achilleos; de las guardas: Krystal Camprubi
ISBN: 978-987-628-079-2


Ha llegado al fin el momento para que Elric de Melniboné cumpla su destino de Campeón Eterno, a través del apocalipsis del Caos.

La esposa de Elric, Zarozinia, es raptada por esbirros del Caos, específicamente, de los Dioses Muertos, a los que ya se había mencionado en un par de ocasiones en los libros anteriores. Pues bien, no estaban muertos, sino en un autoexilio provocado por el miedo que las espadas Tormentosa y Enlutada les causaron cuando fueron forjadas para los emperadores de Melniboné, pues estas pueden destruir a los Dioses. Ahora que han vuelto, y que Jagreen Lern, el Teócrata de la isla de Pan Tang, ha entrado en contacto con otros dioses del Caos, entre ellos el propio patrono de Elric, Arioch, el Caos empieza a desatarse por la Tierra, y Elric se une a su primo Dyvim Slorm y los últimos melniboneses para enfrentarse al Teócrata…

...el Caos debía luchar contra el Caos; Elric debía volverse en contra de aquellos a los cuales había sido leal, utilizando armas forjadas por fuerzas caóticas para, ironías de la vida, derrotar a esas mismas fuerzas.

Esta es una historia apocalíptica, y ningún otro apocalipsis que yo haya leído o visto ha sido tan apocalíptico como este. El ambiente creado por Michael Moorcock es inigualable: las fuerzas humanas que se enfrentan al Caos son derrotadas, el planeta entero cambia, y sigue cambiando, pues la naturaleza del Caos es el cambio.

Para lograr que reine el Equilibrio Cósmico en una nueva Tierra reformada, Elric debe convocar a los Dioses de la Ley para que se enfrenten a los Dioses del Caos, pues ahora Arioch y los demás no dependen de que Elric sea quien los convoque y se presentan en la Tierra con sus formas terrenales (aunque me resulta un defecto de la historia que la participación de Arioch es demasiado pequeña para haber sido el principal Dios del Caos de las anteriores historias, algo que podría cambiarse para una película o serie si alguna vez las hacen, o que el propio autor podría decidir cambiar, pues ya ha cambiado otras cosas con el paso de los años).

Finalmente, Elric pierde todo sin saber por qué causa, pues aunque entiende la idea del Equilibrio Cósmico y pelea por él, esta no lo reconforta:

A Elric le costaba trabajo obtener una impresión objetiva de su difícil situación. Se sentía vacío y hacía tiempo que había dejado de esforzarse por comprender su propia naturaleza ambivalente. Siempre había sido esclavo de sus emociones melancólicas, de su debilidad física y de la sangre que fluía por sus venas. A diferencia de otros, veía la vida no como un todo consistente, sino como una serie de acontecimientos fortuitos. Le resultaba difícil simpatizar con las fuerzas de la Ley y se preguntaba si valía la pena luchar tanto para lograr el dominio sobre sí mismo. Era mejor vivir instintivamente que teorizar y equivocarse; era mejor ser un títere, dejar que los dioses movieran los hilos a su antojo, que tratar de controlar él mismo su destino enfrentándose a la voluntad de los Mundos Superiores y perecer por ello.

Lo que no desaparece a manos de las fuerzas desatadas del Caos, lo pierde a manos del elemento del Caos que él mismo esgrime, Tormentosa, mil veces más malvada que Elric.

Ningún apocalipsis es más pesadillezco que este. Esta historia, argumentativamente simple pero con la profundidad de la historia de Elric llegando a su conclusión, es altamente emotiva y constituye un digno final para la historia de Elric, sobre cuyo gran destino tanto se había insinuado a través de sus crónicas.

[P227 de La Fortaleza de la Perla (segundo libro de las Crónicas de Elric)]. Fragmento de la Crónica de la Espada Negra: “¿Existe acaso un valeroso señor nacido por el destino, capaz de llevar viejas armas, de ganar nuevos estados, y desgarrar las murallas que santifica el Tiempo, de arrasar antiguos templos como mentiras santificadas, de quebrar su orgullo, perder su amor, destruir su raza, su historia, su musa, y, tras renunciar a la paz en favor del esfuerzo, dejar sólo un cadáver que hasta las moscas rechazan?”

A pesar de ser el último libro, creo que es lo bastante autocontenido (al igual que los demás) para leerlo sin haber leído los otros, aunque leerlos en orden cronológico me parece lo mejor. He leído todas las crónicas de Elric excepto la última trilogía de historias hechas por el autor, que aun me falta por conseguir.


Reseña del primer libro de las Crónicas

lunes, 29 de noviembre de 2021

RESEÑA DE LAS CRÓNICAS DE ELRIC 6 LA VENGANZA DE LA ROSA

LAS CRÓNICAS DE ELRIC 6 LA VENGANZA DE LA ROSA




Ficha
Título original: The Revenge of the Rose
Autor: Michael Moorcock
Fecha de publicación original: 1991
Editorial Edhasa, primera edición, marzo de 2009, impreso en Argentina, Avellaneda 
Traducción: José Manuel Pomares
Ilustración de tapa: Pez; de la espada de la sobrecubierta: Christos Achilleos; de las guardas: Krystal Camprubi
ISBN: 978-987-628-045-7

Elric de Melniboné, vagando solo tras haber abandonado la eterna ciudad de Tanelorn, siente nostalgia por la Melniboné que él mismo terminó de destruir, pues al menos tenía un lugar estable en Imrryr, la Ciudad de Ensueño, mientras que ahora vaga sin propósito con su espada simbionte come-almas Tormentosa.

Pero el albino había desenvainado su espada rúnica con toda la rápida habilidad lograda con los años y la gran hoja de combate rugió un desafío y lanzó una amenaza a toda la miríada de habitantes de los Mundos Inferiores, Medios y Superiores, para que se lanzaran sobre ella, para que la alimentaran, a ella y a su maestro, pues esta cosa no era propiedad de nadie, sino que se había convertido, si es que no lo había sido siempre, en una fuerza independiente cuya única lealtad se hallaba establecida con su propia existencia, aunque fuera tan dependiente de que Elric la empuñanara, como lo era el propio Elric de su energía para su propia supervivencia. Esta impía simbiosis más profundamente misteriosa de lo que pudieran imaginar los filósofos más sabios, era lo que había convertido a Elric en el hijo elegido del Destino, y era al mismo tiempo lo que, en último término, lo había privado de su felicidad

Repentinamente, es convocado mediante un dragón por el fantasma de su padre, Sadric, quien, aunque cumplió sus deberes formales para con su hijo, siempre lo odió por haber causado su nacimiento la muerte de su esposa, único ser a quien había amado:

Eres el hijo de tu madre y por eso te amo como amé su recuerdo, aunque fuiste tú quien mató a la única mujer a la que amé verdaderamente, y por lo que te odié con un odio injusto

Ahora, su fantasma le pide que lo salve de caer eternamente en manos de Arioch, el duque del infierno patrono de Elric y de los emperadores de Melniboné, bajo amenza de que si no, su alma se unirá al alma de Elric para atormentarlo por la eternidad con su odio, lo que aterroriza a Elric aun más que la muerte, por lo que se embarca en la búsqueda del alma de su padre, oculta en una caja de palo de rosa de paradero exacto desconocido que está en posesión de tres hermanas, y esta búsqueda lo llevará a recorrer el multiverso y el tiempo como no lo había hecho antes. Elric, al principio, acepta con pasividad y desesperación su rol de buscador del alma de su padre, pero a mitad de la historia esto cambia, molesto con que traten de controlarlo los dioses para sus fines destructivos.

...Elric se da cuenta de que su terror se ha transformado en algo más, en una especie de determinación, una suerte de fría demencia. Juega no sólo con el destino de su propia alma, sino también con la de su padre, e incluso mucho más que eso. En lugar de seguir dejándose asombrar por los acontecimientos, controlado por ellos, toma la decisión de entrar en el juego entre los dioses, de jugar hasta el final y de hacerlo por sí mismo y por sus amigos mortales, las criaturas a las que ama y que todavía le quedan; de hacerlo por Tanelorn. Esto no es más que una promesa que se hace a sí mismo, apenas coherente, pero que se convertirá en el fundamento de sus acciones futuras, de su negativa a aceptar la tiranía del destino, de permitir que su sino continuara estando a merced del capricho de alguna divinidad semibestial, cuyo único derecho sobre él se debe al poder superior que detenta.


Hay muchos personajes con los que Elric se ve involucrado en esta historia que lo lleva a través del tiempo y universos:

Ernest Wheldrake: es, por causas desconocidas que no parecen ser de su elección, un viajero multiuniversal y de cierta forma intemporal, quien tiene el rol de Moonglum como amigo acompañante de Elric, teniendo también un ánimo contrapuesto al depreminte del albino al punto de que logra contagiarle algo de su buen humor; es un poeta cuyos versos escritos o por escribir en el futuro (para su percepción del tiempo) son de ayuda, creando así esta especie de paradoja temporal de que los versos de su yo-futuro ayuden a su yo-pasado y amigos y gracias a esas ayudas logrará sobrevivir para escribir esos versos.

La Rosa, la misma del título del libro, es una mujer guerrera y hechicera y de pasado misterioso que se une a Elric y Wheldrake en su búsqueda de las tres hermanas pues también ella las busca. Tiene cierta similaridad con Oone de la Fortaleza de la Perla, aunque en aquella historia se había desatado entre Elric y Oone un interés romántico que el primero termina rechazando por ser fiel a su amada Cymoril, mientras que con la Rosa no se produce tal interés y forman rápidamente una amistad.

-No nos lo dirán, príncipe Elric. Al parecer, hay temas prohibidos por las buenas maneras. Supongo que aquí ocurre como en tantas otras sociedades en las que los mismos principios fundamentales de su existencia se hallan sujetos a los más profundos tabúes. Me pregunto cuál es este terror a la realidad que aflige al espíritu humano.

Gaynor el Condenado, ex príncipe de lo universal, que me pregunto si calificaría como una especie de anti Campeón Eterno, o un Campeón Eterno que podría haber sido; tiene similitudes con Elric que ambos perciben. Siempre con su armadura puesta, con casco irremovido, inmortal que desea morir y también busca a las tres hermanas. Este personaje me ha interesado mucho desde su primera aparición, y leí en otro lugar que no es esta la única historia del multiverso Moorcock en que aparece.

Familia Phatt: un grupo de psíquicos, clarividentes y viajeros del multiverso, son Fallogard, mamá Phatt, y los pequeños Charion y Koropith. Charion es quien más cambia, pues se convierte en adulta durante esta historia por disparidades temporales: para Elric pasan unos cuantos días o pocas semanas a lo largo del libro, pero para otros pasan incluso años cuando caminan por distintos universos. Es quien tiene más "tiempo de pantalla" de la familia y es un agradable personaje de los que me gustaría leer más historias, al igual que de la Rosa, e historias donde participe Gaynor.

Esbern Snare: Moorcock toma a un personaje de una leyenda dinamarquesa y lo mete en su multiverso convirtiéndolo en un ser sobrenatural con similaridades con Elric y Gaynor.


La historia, como en algunas de las anteriores, no va ni muy lenta ni muy rápida: Moorcock sostiene la narración en una velocidad media, con sólo dos o tres momentos en que acelera. El final, en su ejecución, no me resultó completamente satisfactorio cómo se libró la última batalla contra el antagonista principal, pero sí lo fue en cuanto a las decisiones finales de los protagonistas, y de la Rosa en particular; por otro lado, el argumento estuvo muy bien desarrollado, con una compleja trama que sólo al final se revela qué tan compleja era.

Los personajes tienen un buen desarrollo, con el extra de que, por primera vez, Arioch pierde completamente la paciencia con la falta de ganas de Elric de cumplir sus planes, y revela su caprichosidad como señor del caos que es, pero también su capacidad de maquinación contra otro señor del Caos, Mashabak, que también tiene un rol importante aquí.

En lo malo también está que fue muy largo para tener la velocidad que tuvo: menos descripciones en algunas partes, en consiguiente, podrían haberse elidido, y algunos diálogos implícitos (el narrador describe en qué consistieron) habrían quedado mejor como explícitos para dar descanso de algunas descripciones largas.

Para finalizar, esta novela es la más anormal de las crónicas de Elric por tono, extensión, tener un humor más ligero además del humor negro de Elric, expresar argumentos filosóficos con más detalle y profundidad que en los anteriores libros, y por la escala multiuniversal que alcanza. Además, este libro, junto a los del 1 al 4, estimo que no implicaría una gran pérdida si es el primero de las crónicas que se lee (aunque recomiendo leerlas en el orden cronológico recomendado por el autor).

El último melnibonés piensa en la historia y en las leyendas de su pueblo, y les cuenta a sus amigos humanos algunas de las cosas que sabe y algún día, un escriba humano escribirá estas palabras recordadas que se convertirán a su vez en el fundamento de ciclos completamente nuevos de mitos, en volúmenes enteros de leyenda y superstición, de tal modo que el fragmento de un grano de la memoria prehumana llegará hasta nosotros, como sangre para la sangre y vida para la vida. Y los ciclos girarán y darán vueltas y se cruzarán en puntos impredecibles en una eternidad de posibilidades, paradojas y conjunciones, y una historia alimentará a otra, y una anécdota proporcionará a otros épicas enteras. Así influimos sobre el pasado, el presente y el futuro en todas sus posibilidades. Así somos todos responsables de cada uno de los demás, a través de toda la mirada de dimensiones del tiempo y el espacio que constituyen el Multiverso...

Reseña de Las cróncias de Elric 5 La torre evanescente 

Reseña de Las Crónicas de Elric 7 La maldición de la Espada Negra

lunes, 23 de noviembre de 2020

RESEÑA DE FAHRENHEIT 451

Fahrenheit 451

La temperatura a la que el papel de los libros arde

Portada de Fahrenheit 451

Ficha

Título original: Fahrenheit 451
Autor: Ray Bradbury
Publicación original: 1953
Editorial Minotauro, tercera edición, 2007; Buenos Aires
Traducción: Francisco Abelenda
ISBN: 978-950-547-096-9

"¿A la gente de color no le gusta El negrito Sambo? Quémalo. ¿Los blancos se sienten incómodos con La cabaña del tío Tom? Quémalo. ¿Alguien escribió una obra acerca del tabaco y el cáncer pulmonar? ¿Los fumadores están afligidos? Quema la obra. Serenidad, Montag. Paz, Montag. Afuera los conflictos. Mejor aún, al incinerador".

Guy Montag es un bombero; su trabajo, como el de todos los bomberos, es quemar libros. Los libros están prohibidos porque hacen pensar a la gente cosas que las vuelven infelices. Lo importante es que no se impida a las personas entretenerse con sus pantallas de televisión y su música. Pero a Guy Montag, desde hace algún tiempo, hay cosas que le molestan, que lo sacan de su rutina mental, y se pregunta cómo podría ser su vida si las cosas fueran distintas, y qué podría haber en los libros que sea tan importante para que haya personas que se arriesguen a ir a la cárcel y que les quemen sus casas por ellos, y hasta a inmolarse antes que abandonarlos.

Esta es una historia de ciencia ficción social, como 1984 y Un mundo feliz, siendo más corta Fahrenheit que estas dos, sobre todo gracias a que no dedica una gran cantidad de tiempo a describir con muchos detalles ni la tecnología ni la sociedad en su conjunto, y tampoco las disquisiciones internas de Montag se hacen tan largas como lo son las de Winston Smith en 1984. Así, esta novela, aunque no tenga un ritmo trepidante y no me resultó un page-turner hasta cierto momento de la final y tercera parte, no se hace pesada y mantiene el interés a través de ese ritmo de velocidad media.

Contrario a 1984 y más similar a Un mundo Feliz, el protagonista, Guy Montag, interactúa con varios personajes distintos, lo que añade el interés que no obtuve de Winston Smith en 1984.