viernes, 21 de febrero de 2020

RESEÑA DE ELRIC DE MELNIBONÉ

Crónicas de Elric, el emperador albino (I) Elric de Melniboné

Portada de Crónicas de Elric. Elric de Melniboné
Ficha
Título original: Elric of Melniboné
Autor: Michael Moorcock
Año de publicación original: 1972
Edhasa, 2007, 1º edición, Buenos Aires
Traducción: Hernán Sabaté
ISBN: 978-950-9009-81-3
Ilustración de cubierta: Christos Achilleos
  
De la contratapa:
"Esta es la historia de Elric antes de que fuera llamado Asesino de Mujeres, antes del colapso final de Melniboné. Esta es la historia de la rivalidad con su primo Yyrkoon y del amor por su prima Cymoril, antes de que esa rivalidad y ese amor provocaran el incendio de Imrryr, la Ciudad de Ensueño, saqueada por las hordas de los Reinos Jóvenes. Esta es la historia de dos espadas, la Tormentosa y la Enlutada, de cómo fueron descubiertas y del papel que desempeñaron en el destino de Elric y de Melniboné; un destino que iba a conformar otro mayor: el del propio mundo. Esta es la historia de cuando Elric era el rey, el jefe máximo de los dragones, las flotas y de todos los componentes de la raza semihumana que había regido el mundo durante diez mil años. Esta es la historia de Melniboné, la Isla del Dragón. Es una historia de tragedias, de monstruosas emociones y de elevadas ambiciones. Una historia de brujerías, traiciones y altos ideales, de agonías y grandes placeres, de amores amargos y dulces odios. Esta es la historia de Elric de Melniboné, gran parte de la cual sólo recordaría el propio Elric en sus pesadillas". Crónica de la Espada Negra

  Además de que esta serie de historias constituye una de mis favoritas tomando la historia como una sola, también es de las más importantes de mi recorrido lector, puesto que aunque en alguna serie de tv o película quizá ya había visto algún personaje parecido, respecto a libros este fue el primer personaje trágico-héroe-villano y con características peculiarmente opuestas a los héroes atléticos como podría ser un Aragorn o un musculoso Conan el bárbaro: Elric, el emperador albino de Melniboné, nació con una gran debilidad física, y sin pócimas y/o hechizos apenas tiene fuerza para arrastrarse por el suelo; es además una especie de paria para su pueblo, a pesar de ser el emperador, ya que no es, dejando de lado su debilidad física natural, lo que se espera de un melnibonés: él tiene “conciencia” (aunque él mismo no le encuentra ninguna utilidad práctica) y un carácter contemplativo, que desarrolló a partir de ser un gran lector. Y aunque tiene los conocimientos de hechicería suficientes para lograr que su decadente Imperio vuelva a ser el Brillante Imperio, su moral se lo impide, aún sin saber muy bien por qué.
  Es ante esta “moral” no melnibonesa que su primo Yyrkoon, siguiente en la línea sucesoria por el Trono de Rubí, protesta variablemente: pone a prueba a Elric constantemente con recriminaciones más o menos veladas a su actitud y con opiniones más o menos abiertas de que él debería ser el emperador, todo procurando no pasarse de la raya.
  La hermana de Yyrkoon, Cymoril, es la amante de Elric (y su hermano aspira a que también sea suya); ella ama a Elric aun cuando, siendo ella una melnibonesa tradicional, no entiende la moral de su amado. Su participación activa es pequeña, pero ella será la causa que llevará a Elric a convertirse en el esclavo de un dios del Caos.

  El punto de quiebre ocurre cuando, repeliendo una invasión marítima de los Reinos Jóvenes a Melniboné, Yyrkoon finalmente traiciona a Elric, lanzándolo en su estado de debilidad al mar desde una nave que habían abordado. Allí, Elric, casi sin darse cuenta, invoca mágicamente a Straasha, señor de los espíritus acuáticos, para que lo salve y lo devuelva a Imrryr, la Ciudad de Ensueño y capital de Melniboné. Es aquí cuando se alude por primera vez a un importante destino que tiene Elric ("serás más feliz si te rindes totalmente a tu destino, cuando lo hayas entendido", le dice Straasha) y, a lo largo de toda la serie, se le realizan menciones de distintas fuentes y de modos habitualmente crípticos y ambiguos sobre eso, creando muy bien la tensión y el suspenso por saber cuál es, en especial, porque se intuye que difícilmente vaya a ser un feliz destino para Elric (esto es válido sólo leyendo la serie en el orden de historias recomendado por el autor, como el de mi edición, no el de publicación).
  Y es cuando regresa a Imrryr, sorprendiendo a Yyrkoon, que Elric decide actuar como un melnibonés tradicional, pero irónicamente eso es lo que le da la oportunidad a su primo de escapar, raptando a Cymoril. Para encontrarla, Elric toma la terrible decisión de invocar y convertirse en esclavo de Arioch, uno de los dioses del Caos más poderosos y antiguo aliado de Melniboné, y así Elric pasará a tener un rol muy importante en la eterna batalla cósmica entre el Caos y la Ley (no asimilables al bien y al mal), gracias a que, como se revelará en otras historias, Elric es un Campeón Eterno.


Spoiler del final del libro
  Finalmente, Elric e Yyrkoon se harán cada uno con dos armas utilizadas en la época de apogeo de Melniboné, las espadas Tormentosa y Enlutada (Stormbringer y Mournblade) y librarán un duelo individual donde Tormentosa, que tiene conciencia propia y alguna capacidad de movimiento autónomo, le ofrece a Elric darle la energía que le falta a su cuerpo sin sus pócimas, pero para eso Elric deberá matar, porque la energía que le dará Tormentosa provendrá de las almas de aquellos a los que mate…
  Elric gana el duelo, controlando a Tormentosa, pero decide no matar a Yyrkoon porque cree que eso es lo que los dioses esperan de él y porque ambos han sido peones en su juego. No sólo eso: lo nombra regente de Melniboné mientras él se va solo a recorrer por un año los Reinos Jóvenes para tratar de encontrar en ellos cosas que le ayuden a cambiar a Melniboné para que sea una fuerza de bien en el mundo…

  El único problema que adolece esta novela es que es algo esquemática en su desarrollo, cosa que también ocurre en parte en otros libros de las crónicas porque varios de ellos son compilaciones de relatos más cortos en publicaciones seriadas (como capítulos de tv de una serie con temporadas). No obstante, este libro sí es una novela, pero como el "esquema" es tan bueno, es algo que puede dejarse de lado, porque además la historia avanza deprisa, algo importante pasa en cada capítulo.
  Y si a alguien llegara a no gustarle este libro, le recomiendo que pruebe leer los dos siguientes, La fortaleza de la Perla, que también es una novela, y más fluida que esta en su narración, así como más larga; y también el tercero, Marinero de los mares del destino, que ese sí es una recopilación de tres relatos cortos, y probablemente sea mi favorito de las crónicas.


RESEÑA DE LAS CRÓNICAS DE ELRIC (II) LA FORTALEZA DE LA PERLA


Vínculos interesantes sobre el libro y su autor:
http://eljardindelsuenoinfinito.blogspot.com/2009/09/las-cronicas-de-elric-por-michael.html
https://medium.com/writing-and-breathing/coming-outta-nowhere-driving-like-rain-4cc8836a922f (este está en inglés)
https://www.actualidadliteratura.com/michael-moorcock-indiscutible-rey-fantasia-oscura/

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