martes, 19 de enero de 2021

ANÁLISIS (1) POE Y LA INTELIGENCIA Y EL ANÁLISIS

POE Y LA INTELIGENCIA Y EL ANÁLISIS



C. Auguste Dupin es el principal protagonista de tres cuentos escritos por Edgar Allan Poe: Los crímenes de la calle Morgue; El misterio de Marie Roget; La carta robada. En estos tres cuentos y en otro llamado El escarabajo de oro, con otro juego de protagonistas, de los cuales el principal es William Legrand, Poe ha escrito sobre la inteligencia y el análisis, y sobre las probabilidades y el azar, con un enfoque muy interesante porque el detective más famoso, Sherlock Holmes, le dedica a esos temas un enfoque de, más bien, ciencia aplicada y, de hecho, Sherlock combina la teoría con la práctica más que lo que Dupin lo hace en sus tres cuentos porque el primero hace mucha más investigación de campo, además de que aunque es dicho que Holmes resuelve casos sin salir de su casa, en la mayoría de los que cuenta Watson su investigación de campo, muy superior por lo regular a la de la policía, es fundamental para obtener los datos necesarios para descubrir o demostrar. Dupin, por su parte, explica sus razonamientos desde un ángulo que no sé si llega a calificar de epistemológico, pero al menos creo que esta palabra da la idea general.

Así, en los primeros párrafos de Los crímenes… comienzan directamente hablando de la inteligencia, y ya desde su epígrafe:

"Qué canción cantaban las sirenas o qué nombre adoptó Aquiles cuando se ocultó entre las mujeres, aunque cuestiones intrincadas, no están más allá de toda conjetura (Sir Thomas Browne, Urn-Burial)"

Tras esto, habla el narrador anónimo sobre cómo Las características de la inteligencia calificadas de analíticas constituyen, al utilizarlas quien las posea en alto grado, una fuente de gran placer para este, incluso en las cuestiones más triviales, y que probablemente estas facultades se vigoricen con el estudio de las matemáticas, y en especial del análisis matemático (calculus, aunque Dupin en La carta robada negará la validez universal de la razón matemática). Pero aquí hace una distinción importante: calcular no significa por sí mismo analizar, y señala cómo en el juego de las damas un jugador ejercita más el análisis (no en el sentido matemático) que el mero cálculo en comparación con un jugador de ajedrez, dado que en este último juego se toma por profundo (un error bastante común) lo que es complejo; esto debido a las muy diversas posibilidades de movimientos de las piezas, que requieren de una gran concentración para no cometer un desliz, y es la capacidad de concentración alta e ininterrumpida, entonces, lo fundamental; mientras que en las damas, al ser un juego mucho más simple, requiere de una mayor agudeza y un jugador se ve obligado a penetrar en el espíritu de su oponente para descubrir cómo forzarle a cometer un error. En el mismo sentido habla luego del whist (un juego de cartas): la destreza en el whist implica la capacidad de triunfar en todas las empresas más destacadas en que una inteligencia luche por otra.

Luego (todo esto antes de siquiera mencionar a Dupin) hace el narrador otra importante distinción:

“No debe confundirse el poder de análisis con el simple ingenio, pues mientras el analista es necesariamente ingenioso [, el ingenioso] es a menudo notablemente incapaz de análisis. La capacidad de deducción y de combinación, a través de la cual suele el ingenio manifestarse y a la que los frenólogos (creo que erróneamente) han asignado un órgano separado, suponiéndola una facultad primitiva, se ha observado con tanta frecuencia en sujetos cuyo intelecto bordeaba por otro parte la idiotez, como para atraer la atención general de los tratadistas del carácter. Entre el ingenio y la capacidad analítica existe una diferenciación aún mayor que entre la fantasía y la imaginación, si bien de una naturaleza casi estrictamente análoga. Se descubrirá, de hecho, que el ingenioso es siempre fantasioso, y el verdadero imaginativo es analítico”

Finalmente, sí se presenta a Dupin, y se narra cómo se inmiscuye de golpe en los pensamientos del narrador tras haber caminado unos quince minutos en silencio, algo que Sherlock Holmes, en Estudio en escarlata, califica de muy petulante y superficial, aunque en un cuento posterior él mismo lo hace con Watson para demostrarle que también podía hacerlo (la clave en ambas situaciones era, especialmente, seguir los ojos del otro para trazar conexiones por las cosas que observa y las expresiones faciales que estas le provocan). Posteriormente, ya analizando el caso en Los crímenes… Dupin dirá:

Vidocq [1775-1857, fundador de la policía nacional francesa, detective privado y propulsor de métodos científicos para el trabajo policíaco y detectivesco], por ejemplo, era hábil en sus conjeturas, y desde luego un hombre perseverante. Pero, al carecer de un pensamiento adiestrado, erraba continuamente por la misma intensidad de sus investigaciones. Empañaba su visión al mantener el objeto demasiado próximo. Podía ver, quizás, uno o dos puntos con insólita claridad, pero al hacerlo así, necesariamente perdía la visión del asunto como un todo. Y es que existe algo que podemos llamar exceso de profundidad. La verdad no está siempre en un pozo. De hecho creo que el conocimiento más importante es invariablemente superficial. La profundidad yace en los valles donde lo buscamos, y no en las cumbres de las montañas donde se encuentra. Las formas y las fuentes de este tipo de error están bien tipificadas en la contemplación de los cuerpos celestes. Al mirar una estrella de reojo, al observarla con una mirada de soslayo, girando hacia ella las zonas exteriores de la retina (más sensibles que la interior a las impresiones de luz más débiles), se la capta con mayor nitidez, se tiene la mejor perspectiva de su brillo, un brillo que se empaña a medida que centramos nuestra visión totalmente sobre ella. En este último caso, caen realmente sobe el ojo un gran número de rayos, pero en el primero hay una capacidad de captación más refinada. Por una profundidad indebida perturbamos y debilitamos el pensamiento; y es posible hasta borrar al propio Venus del firmamento si lo miramos de modo demasiado sostenido, demasiado concentrado, o demasiado directo.

Calcular no significa por sí mismo analizar; no se debe tomar por necesariamente profundo lo que es complejo; y no se debe caer en un exceso de profundidad, para no empañar el pensamiento. Esta síntesis de los conceptos vistos conforma principios para crear la actitud mental de un investigador, pero digo investigador en un sentido muy amplio, pues todos nos enfrentamos a problemas o enigmas de diversa índole regularmente. Es lógico que no cada minuto de cada día lo pasa uno investigando, aunque el cerebro incluso pasivamente recaba información que puede llegar a ser investigativamente útil; pero me refiero a que hay momentos en que las acciones decididas se desprenden casi por completo de la actitud investigativa, dado que tal desprendimiento es necesario para enfocarse en el aquí y ahora de una acción específica y ejecutarla correctamente (e.g.: un cirujano que está operando no tiene que tener una actitud investigadora, sino ejecutiva; sólo si ocurriera un imprevisto –uno absoluto, del tipo que ni siquiera estaba contemplado como riesgo posible– sería necesario cambiar brevemente de actitud para hacer una rápida investigación, puramente mental y aún con el escalpelo en la mano, sobre qué puede estar ocurriendo y cómo resolverlo, recurriendo a los conocimientos que de su estudio y experiencia tiene a su alcance en ese momento determinado).

Ahora bien, no debe confundirse el evitar caer en el exceso de profundidad con no seguir una línea hasta las últimas consecuencias:

Ahora, habiendo llegado a esta conclusión de forma tan inequívoca como lo hemos hecho, no podemos, como razonadores, rechazarla basándonos en imposibilidades aparentes. Sólo nos queda probar que estas aparentes "imposibilidades" no lo son en realidad.

Fue por esto por lo que Dupin continuó investigando una zona específica del lugar de los asesinatos (un clavo de una ventana), cosa que la policía no había hecho porque esta sí cayó en la imposibilidad aparente debido a la falta de un razonamiento que sostuviera su búsqueda, pues sólo habían buscado por buscar qué podían encontrar:

Había rastreado el secreto hasta sus últimas consecuencias, y estas estaban centradas en el clavo. Tenía, como dije, en todos los aspectos, la misma apariencia que su gemelo de la otra ventana; pero este hecho era totalmente nulo (por muy concluyente que pudiera parecer) frente a la consideración de que aquí, en este punto, terminaba la pista. "Algo debe estar mal en este clavo", me dije.

Efectivamente, algo estaba mal con el clavo, pero fue el método de Dupin el que le permitió que ni siquiera se frustrara un momento cuando se topó con la posteriormente demostrada aparente imposibilidad. Empero, este control emocional, aunque beneficioso, es en realidad secundario, porque sería posible que ante la imposibilidad aparente a uno le nacieran espontáneamente las dudas sobre si habría o no cometido un error en su razonamiento o en si habría alguna premisa que no hubiera tenido en cuenta; lo importante es no dejar que esas dudas pasen de hacer que uno revise su razonamiento, y que no le impida seguirlo hasta sus últimas consecuencias. En este sentido, como dice Sherlock Holmes: ...cuando has eliminado lo imposible, lo que queda, por muy improbable que parezca, tiene que ser la verdad[La Corona de berilos]. Y así vamos al tema de las probabilidades, a lo que Poe dedica unos cuantos párrafos.

Las probabilidades tienen una gran importancia en los cuentos de Poe de El Misterio de Marie Roget, en Escarabajo de oro y en El gato negro. En el último, el narrador protagonista está en la duda de si lo que le ha ocurrido se debe a una serie de coincidencias extraordinarias o a algo sobrenatural (y su sentido de culpa por sus acciones lo inclinan a pensar que lo ocurrido es un castigo sobrenatural); en el Escarabajo de oro, William Legrand, amigo del narrador y quien tiene la iniciativa en la historia, reconoce que la búsqueda del tesoro sólo fue posible debido a una serie de coincidencias que lo hicieron descubrir la pista primaria por accidente; y en Marie Roget, navegar en el mar de las probabilidades es en lo que consiste el largo discurrir de Dupin, navegación que hace a partir de toda la información que suministran los periódicos para resolver un caso cuya dificultad estriba en que es uno mucho más común que el la calle Morgue. Así, en Marie Roget, el narrador anónimo comienza:

Pocos habrá, aún entre los pensadores más serenos, que no se hayan visto en ocasiones sorprendidos al ver que, de modo vago pero inquietante, creían a medias en lo sobrenatural, a causa de coincidencias de un carácter tan aparentemente maravilloso que el intelecto era incapaz de aceptarlas como meras coincidencias. Tales sentimientos, pues las semicreencias de que hablo jamás tienen la fuerza total del pensamiento, tales sentimientos difícilmente se logran sofocar por completo, a menos que se acuda a la doctrina del azar, o como técnicamente se la denomina, al cálculo de probabilidades. Más tal cálculo es, en su esencia, puramente matemático, y así nos vemos ante la paradoja de que haya de aplicarse lo más estrictamente exacto de la ciencia a la vaguedad y la espiritualidad de lo más intangible del campo de la especulación

Y Dupin luego dice:

La historia del conocimiento humano ha mostrado de forma tan ininterrumpida que los sucesos colaterales o incidentales o accidentales han producido los descubrimientos más numerosos y notables, que se ha hecho al fin necesario, cuando se intenta tener una visión progresiva, conceder no un crédito grande sino el mayor a las invenciones que surgen de la casualidad y absolutamente fuera del nivel de las previsiones ordinarias. [Piénsese en el descubrimiento "accidental" de la penicilina por Alexander Fleming: el "accidente" que causó que un hongo destruyera las bacterias que estaba estudiando fue posible porque estaba estudiando las bacterias en primer lugar, y que ocurran accidentes es parte de la condición humana porque la concentración y la atención no son constantes, sin mencionar factores azarosos que sean externos a los propios investigadores] No es ya más filosófico basarse en lo que ha sido una visión que en lo que ha de ser. El accidente se admite como una parte de la subestructura. Hacemos la casualidad objeto de cálculo preciso. Sometemos lo imprevisto y lo inimaginado a las fórmulas matemáticas de las escuelas.

Y al finalizar el relato, retoma el narrador anónimo:

Se comprenderá que hablo de coincidencias y de nada más. […] Respecto a la última parte de la suposición [el paralelismo entre el caso de Marie Roget y el de Mary Cecilia Rogers,  caso este último ocurrido en Nueva York y en el que se basó Poe para escribir su cuento] ha de tenerse en cuenta que la más ligera variación de los hechos de los dos casos podría llevar a los más graves errores, al separar totalmente las dos series de acontecimientos; igual que en aritmética un error que, por sí mismo, podría considerarse despreciable, produce al final, a fuerza de multiplicarse en todos los puntos del proceso, un resultado muy distinto del verdadero. Y en cuanto a la primera cuestión, hemos de tener en cuenta que el mismo cálculo de probabilidades al que me he referido, impide toda idea de extensión del paralelismo, la impide vigorosa y decididamente justo en proporción a la extensión y exactitud de dicho paralelismo. Es ésta una de esas proposiciones anómalas que, dirigiéndose en apariencia a un pensamiento por completo al margen de las matemáticas, sólo un matemático puede resolver cumplidamente. Por ejemplo, nada es más difícil que convencer al mero lector de que el hecho de que hayan salido dos veces sucesivas seises en el juego de los dados, es causa suficiente para apostar a que será muy improbable que salgan en una nueva jugada. Una sugerencia de este género es usualmente rechazada de plano por el intelecto. No se ve razón alguna por la que dos jugadas terminadas, y que yacen por completo en el pasado, puedan ejercer influencia sobre una jugada que sólo existe en el futuro. La posibilidad de sacar seises parece exactamente la misma que existía antes, es decir, sólo estará sujeta a la influencia de las otras muchas jugadas que pueden salir. Y esta es una reflexión que parece tan obvia que las tentativas de discutirla son casi siempre recibidas a una atención respetuosa. No puedo pretender aquí, dados los límites que tengo asignados, exponer la naturaleza de este error, un error grosero que produce graves daños; para los que entienden de filosofía no necesita explicación. Ha de ser suficiente el que diga que forma una de las series infinitas de errores que surgen en el camino de la razón debido a la tendencia de ésta a buscar la verdad en el detalle.


Mis reseñas de las historias de Poe mencionadas, que tienen las fichas de los libros:

RESEÑA DE LOS CRÍMENES DE LA CALLE MORGUE 

RESEÑA DE EL MISTERIO DE MARIE ROGET

RESEÑA DE LA CARTA ROBADA

RESEÑA DE EL ESCARABAJO DE ORO

RESEÑA DE EL GATO NEGRO

lunes, 11 de enero de 2021

RESEÑA DE RELATOS DE LOVECRAFT (2)

La sombra sobre Innsmouth y otros cuentos de terror

Portada de La sombra sobre Innsmouth y otros cuentos de terror

Ficha
Autor: Howard P. Lovecraft
Editorial Andrómeda, primera edición en La sombra sobre Innsmouth y otros cuentos de terror, 2008, Buenos Aires
Traducción: John Wakeman
ISBN: 978-950-722-329-7

DAGÓN

(DAGON; 1919)

Narrado en primera persona, el narrador anónimo dice que va a suicidarse en cuestión de momentos porque ya no tiene dinero para comprar morfina, que es lo único que le permite tolerar la existencia después de un suceso que vivió navegando por el océano Pacífico en donde una nueva tierra emergió.
   Es un cuento muy corto con lo típico de Lovecraft: monstruos inenarrables de las profundidades, seres antiquísimos y la poca resistencia de la mente humana ante tales y otras grandes revelaciones. Puede ser una buena introducción a las obras de este autor (como fue en mi caso) pero no me parece que sea de los mejores para leer si ya se ha leído más de él. La estructura de este cuento es muy similar al de La llamada de Cthulhu

LA MALDICIÓN QUE CAYÓ SOBRE SARNATH

(THE DOOM THAT CAME TO SARNATH; 1920)

Un narrador omnisciente cuenta como los habitantes de Sarnath, cuando era una ciudad nueva, exterminaron a los habitantes humanoides de la ciudad de Ib, que adoraban a un Dios lagarto, Bokrug; cuenta cómo la noche siguiente el sumo sacerdote de Sarnath fue hallado muerto junto a una inscripción suya que decía “maldición” (doom); cuanta cómo Sarnath se convirtió en una enorme y lujosa ciudad; y cómo, en las celebraciones de los mil años desde la destrucción de Ib, la maldición cayó sobre Sarnath.

Esta es un cuento corto donde la protagonista es la atmósfera, bien lograda como relato de leyenda o místico. No es entretenido para relecturas, pero para la primera lectura, que lleva una media hora, tiene un buen suspenso lovecraftiano.

DEL MÁS ALLÁ

(FROM BEYOND; 1934)

Este buen cuento corto de ciencia ficción de terror sólo tiene a dos personajes: el narrador anónimo de primera persona y su amigo Crawford Tillinghast. El elemento de ciencia ficción es un aparato construido por Tillinghast que estimula la glándula pineal de los humanos (René Descartes había propuesto que lo material de los humanos, es decir, el cuerpo, estaba en comunicación con lo inmaterial, es decir, el alma, a través de esta glándula), llevando esto la percepción humana más allá de los cinco sentidos, permitiendo ver lo que existe más allá de nuestra percepción normal… Un más allá de cosas inertes y de cosas vivas que entonces también pueden interactuar con humanos…

EN LA CRIPTA

(IN THE VAULT; 1925)

Este cuento corto está protagonizado por George Birch, dueño de una funeraria –ya muerto para cuando se hace el relato–, su médico, y el narrador, que fue su siguiente médico luego de que el primero muriera. El narrador cuenta qué ocurrió cuando Birch quedó encerrado accidentalmente por varias horas dentro de una cripta…

Este no es un cuento de horror cósmico, sino de terror terrenal, contado con el mismo estilo que los de la primera clase.

LA SOMBRA SOBRE INNSMOUTH

(THE SHADOW OVER INNSMOUTH; 1936)
Un joven, narrador en primera persona de esta novela corta, viajando por turismo por Nueva Inglaterra en festejo por su mayoría de edad, va en 1927 al pueblo costero de Innsmouth. Allí verá la apariencia particular, y que le desagrada mucho, de los habitantes, que parecen afectados por alguna patología crónica y evolutiva, descubrirá la existencia de una Orden Esotérica de Dagón y el misterio que envuelve al Arrecife del Diablo, desatando una huida desesperada por su vida. Pero no hay huida posible para él que sea permanente…
Compuesta de cinco capítulos, esta novela comienza narrando las pesquisas y redadas que realizó el gobierno estadounidense en Innsmouth tras las denuncias del narrador luego de que este huyera de esa ciudad, relatando los crípticos resultados que llegaron a ser de dominio público. Sin embargo, el narrador deja en claro, antes de comenzar a narrar los hechos que no llegaron a ser del dominio público, que para él todavía no es el fin de la historia. Así, queda establecido el suspenso de qué le ocurrió en Innsmouth y qué queda aún por ocurrirle.
Los dos primeros capítulos son bastante lentos pues va presentando de a poco información relativa a la ciudad y sus habitantes, y es en el tercer capítulo que los datos sueltos son mostrados en toda su importancia con el relato que uno de los habitantes de Innsmouth, en un estado de ebriedad, le hace al narrador, algo que no debió haber hecho de acuerdo a las normas internas de la ciudad. En el cuarto capítulo, entonces, se cuenta la pesadillesca huida del narrador; y en el quinto, en el que transcurren un par de años, unas investigaciones que realiza lo llevan a la desesperación y desembocan en un final excelentemente logrado.

viernes, 1 de enero de 2021

RESEÑA DE EL HOBBIT

El hobbit

Portada de El hobbit

Ficha

Título original: The Hobbit
Autor: J. R. R. Tolkien
Año de publicación original: 1937 (Primera edición); 1951; 1966
Minotauro, 1º edición, 1991; Cuarta edición argentina de bolsillo: abril de 2002; C. de Buenos Aires
Traducción: Manuel Figueroa
ISBN: 950-547-063-0
Ilustración de cubierta: John Howe


En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.

El señor Bilbo Bolsón, respetable hobbit, es visitado por el mago Gandalf, quien lo ha seleccionado para ser el catorceavo miembro de la compañía de Thorin escudo de roble en la aventura para matar un dragón que conquistó el antiguo hogar de los enanos, la Montaña Solitaria, y liberar tanto dicho hogar como las grandes riquezas que guarda. Gandalf lo empuja un poco a la aventura (pues Bilbo no siente grandes ánimos aventureros) invitando a los enanos a su casa sin su consentimiento, pero, en cualquier caso, Bilbo termina partiendo con ellos en el largo viaje donde enfrentarán muchos tipos de peligros, incluyendo al dragón y la Batalla de los Cinco Ejércitos. Pero, temprano en sus aventuras, Bilbo encontrará un anillo mágico que convierte a quien se lo pone en invisible.

Esta es una historia de desarrollo personal, el de Bilbo, quien tiene en su interior, de quien el narrador omnisciente que dice comentarios como si fuera un narrador oral dice metafóricamente, una rama Tuk (la rama aventurera y osada) y la rama Bolsón (la rama tranquila y hogareña). En este viaje, la rama Tuk lo lleva a desarrollar las cualidades necesarias para sobrevivir y ser un miembro valioso para la compañía de Thorin, siendo de notar que Bilbo no tiene las características del tipo de héroe guerrero, ni un gran talento oculto para eso que se desarrolle gracias a la aventura, sino que es una persona muy corriente que se automejora en su ingenio y valentía, y sin perder la prudencia.

Este desarrollo de Bilbo y el personaje de Gandalf son lo mejor del libro, que globalmente no me ha gustado mucho: en especial, me ha gustado principalmente el primer tercio, el segundo me costó mucho de seguir por falta de interés (más o menos desde que las águilas los rescatan hasta que Bilbo empieza a hablar con el dragón) y el último tercio lo tengo en un lugar intermedio entre ambos. Las razones principales son que es en el primer tercio donde Gandalf aparece en alta cantidad y que con su partida se nota más la falta de caracterización personal de los trece enanos, sacando, prácticamente, sólo a Thorin. Es decir, casi todos los enanos parecen idénticos en personalidad (dar gran distinción personal a cada enano es una de las cosas que las películas de El hobbit hicieron bien). Además, tampoco entre los elfos hay mucha distinción individual, y entre los hombres sólo en Bardo. No obstante, me parece un buen libro para que los padres lean con sus hijos pequeños, pues la narración está hecha como si Tolkien le estuviera narrando a sus hijos o nietos.

viernes, 18 de diciembre de 2020

RESEÑA DE LAS CRÓNICAS DE ELRIC 3 MARINERO DE LOS MARES DEL DESTINO

Las crónicas de Elric 3 Marinero de los mares del destino

Portada de Las cróncias de Elric 3


Ficha

Título original: The Sailor on Seas of Fate
Autor: Michael Moorcock
Año de publicación original: 1967, 1970, 1977
Edhasa, 2007, 1º edición, C. de Buenos Aires
Traducción: Hernán Sabaté
ISBN: 978-987-628-010-5
Ilustración de cubierta: Michael Whelan

Elric: Yo hui de los deberes de cabeza de un imperio porque buscaba la libertad. Y conseguiré alcanzarla.

Elric: ¿Por qué causa he combatido?
Capitán ciego: ¡Ah!, llámalo la Humanidad. Llámalo el Destino. Llámalo un sueño o un un ideal, si quieres.
Elric: ¿No tendré nunca una respuesta clara?

Elric: Voy donde hay peligro porque pienso que allí puede haber una respuesta, una razón para tanta tragedia y tanta paradoja. Y, pese a todo, sé que jamás la encontraré.


Mi libro favorito de las crónicas, compuesto por tres historias cortas, cada una con su propia atmósfera y sin relaciones directas entre ellas, pero la atmósfera alrededor de la persona de Elric y Tormentosa une las historias. Y en la tercera, la más trágica, la espada negra volverá a moverse por sí sola contra la voluntad de Elric...

En la primera, de nombre Navegando hacia el futuro, el aún autoexiliado emperador albino de Melniboné, Elric, con su inseparable espada viviente Tormentosa, su salvación y su némesis, aborda un barco mágico (por decirlo con simpleza), la Nave Oscura, capitaneada por un capitán ciego que navega entre mundos y lleno de personas extrañas, incluyendo a alguien llamado Corum que dice haber combatido junto con Elric antes aunque Elric no lo había visto nunca (lo verá en el quinto libro de las crónicas, La Torre evanescente, donde se llevará a cabo la aventura de la que habla Corum aquí), y a alguien llamado Erekose que dice haber sido muchos otros, incluyendo un tal Elric womanslayer; y además a Halcón de la Luna (Hawkmoon): estos tres y Elric son encarnaciones de un mismo ser: por primera vez se introduce en las crónicas de Elric el importante concepto del Campeón Eterno. Aunque no se dan muchas explicaciones, parece que hay una encarnación de una misma persona en cada universo del Multiverso, aunque no se dice cuál es su misión o de dónde salió.

Pero sí hay especificaciones para la misión presente: los Cuatro que son Uno deben enfrentarse y derrotar a dos seres hechiceros, Agak y Gagak, que amenazan con absorber toda la energía del Universo, incluidos los mismos Dioses, para cumplir sus propósitos en su propio universo con ella. Enfrentarse a ellos será una experiencia estremecedora para los Cuatro que son Uno y para los 16 guerreros que los acompañan, con sus vidas y sus corduras en peligro. Y esto es sólo la primera parte del libro.

En la segunda parte, de nombre Navegando hacia el presente, Elric es informado de que el Barco no puede devolverlo a su plano directamente, sino que lo dejará en otro en el que tendrá que buscar una entrada al propio, una Puerta Carmesí. El problema será que Elric tendrá que enfrentarse al misterio de un caballo mágico y un antepasado de Elric, un conde melnibonés, con un pasado trágico.

Y en la tercera y última parte, Navegando hacia el pasado, Elric y su nuevo compañero, el conde Smiorgan, son salvados de un mar embravecido por un barco al mando de un famoso explorador de los Reinos Jóvenes que en el presente va hacia una legendaria ciudad del pueblo de Melniboné de antes de que este pueblo se aposentara en la Isla del Dragón: R’lin K’ren A’a (no es un error de tipeo, se llama tal y como está escrito, y significa, en el Habla Alta de Melniboné, “donde se reúnen los ilustres”). Pero el terreno inexplorado que rodea la ciudad, y ella misma, no están deshabitados: hay unas peligrosas criaturas similares a reptiles humanoides, que a Elric le causan terror por su aspecto toscamente parecido al de los melniboneses, como si fueran posibles antepasados evolutivos (y los melniboneses, se cuenta en el primer libro, no son humanos, no descienden de los monos como aparentemente sí los habitantes de los Reinos Jóvenes). Elric espera encontrar respuestas en la antigua ciudad sobre por qué su pueblo es como es, y descubre que una reunión de Dioses llevada a cabo allí (y a partir de ella, el nombre de lugar donde se reúnen los ilustres) fue, al menos en gran parte, la culpable. Reunión que dejó, además, a la Criatura Condenada a Vivir, un habitante de la ciudad que escuchó a escondidas lo que decían los Dioses, y estos lo condenaron a vivir sin poder decir qué escuchó sobre las reglas de la Batalla Cósmica.

En esta tercera aventura Elric tendrá que usar mucho a Tormentosa e invocar a su Señor del Caos, Arioch, con el resultado final de un Elric depresivo y pesimista… Lo que, junto a la estupidez de su primo Yyrkoon, será lo que lo llevará en el siguiente libro, El Misterio del lobo blanco, a comandar una flota de los Reinos Jóvenes con el objetivo de destruir Melniboné. Además, continúan apareciendo indicios del futuro, y probablemente trágico, gran destino de Elric.


RESEÑA DE LAS CRÓNICAS DE ELRIC 1 ELRIC DE MELNIBONÉ

RESEÑA DE LAS CRÓNICAS DE ELRIC 2 LA FORTALEZA DE LA PERLA

Reseña de las CRÓNICAS DE ELRIC 4 EL MISTERIO DEL LOBO BLANCO

sábado, 12 de diciembre de 2020

RESEÑA DE ARTEMIS FOWL (4) LA VENGANZA DE OPAL

Artemis Fowl La venganza de Opal

Portada de Artemis Fowl 4

Ficha
Título original: Artemis Fowl 4 - The Opal Deception
Autor: Eoin Colfer
Año de publicación original: 2005
Publicado por Editorial Sudamericana bajo el sello Montena con acuerdo de Random House Mondadori, primera edición en Argentina bajo este sello, 2007, Bs. As.
Traducción: Ana Alcaina
Diseño de la antecubierta: Ariana Jenik
ISBN: 978-950-9080-16-4


Artemis Fowl ha perdido sus memorias de las Criaturas tras el lavado de memoria que ellas le efectuaron al final del libro pasado y esto ha hecho que regresara a su antiguo ser: frío genio criminal con poco interés por quiénes sean sus víctimas, aunque le preocupa que su madre pueda hacerle remorder la conciencia. No obstante, ahora se encuentra buscando un cuadro legendario, El ladrón Mágico, que le otorga a quien lo robe el título de mejor ladrón de su generación porque todos los que lo robaron antes trataron de conservarlo permanentemente.

Pero bajo tierra resulta que Opal Koboi, la covillana del segundo libro, había preparado un plan de respaldo por si su intento de revolución con Cudgeon y los goblins fracasaba, y su plan ahora pasará a la parte más activa: escape de la institución mental en la que se encuentra y venganza contra los que terminaron poniéndola ahí. Y los primeros en la lista son Holly Canija y el comandante Remo.

En este excelente libro se enfrentan tres supergenios: Artemis y Potrillo contra Opal Koboi, pero mientras que Potrillo permanece siendo el mismo que en el enfrentamiento anterior, la megalomanía de Opal se ha acentuado, junto con su paranoia y malicia, y Artemis ha retornado a ser más bien el del libro uno que el del dos, y ver de nuevo a Holly no hace que sus recuerdos reaparezcan; esto lo pone en desventaja y tiene que apoyarse en la ayuda emocional y de conocimientos de Holly para atravesar un prolongado estado de situación de desesperación al que los somete Opal, una Opal que además pretende poner en contacto a los humanos con las Criaturas, provocar una guerra entre ellas y convertirse en la emperatriz de la humanidad tras darle las armas para que los humanos ganen. Mantillo y Mayordomo, por su parte, cumplen con sus roles nuevamente, aunque Mantillo actúa ahora por un interés original de ayudar a su amiga Holly cuando escucha que está en problemas, sin negociar nada antes a su favor.

En Artemis Fowl 4, Artemis no contará con un gradual cambio como el que aconteció en los libros anteriores, sino que confrontará dos versiones de sí mismo y tendrá que decidir qué hacer con ellas.


Traducción del código en gnómico para este libro

RESEÑA DE ARTEMIS FOWL 1

RESEÑA DE ARTEMIS FOWL 3

Reseña de Artemis Fowl 5

sábado, 5 de diciembre de 2020

RESEÑA DE EL EXTRAÑO CASO DEL DR. JEKYLL Y MR. HYDE

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Portada de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Ficha
Título original: Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde
Autor: Robert Louis Stevenson
Año de publicación original: 1886
Editorial Colihue, primera edición, 2010; Buenos Aires
Traducción: Mariel Ortolano
ISBN: 978-950-563-058-5


El abogado Utterson, un típico caballero inglés de la era victoriana (1837-1901) al que no le gustan las cosas no convencionales, es informado por un amigo suyo de un incidente relacionado con alguien llamado Mr. Hyde, muy desfavorable para la imagen de este, pero cuyo nombre Utterson ya conocía porque es el heredero testamentario de su amigo, el Dr. Jekyll, por lo que concluye que la relación entre estos dos probablemente sea de chantaje: que Hyde amenace a Jekyll con exponer algún oculto error del pasado del doctor que arruine su reputación. Jekyll, sin embargo, se muestra tranquilo al respecto.

De la relación entre Jekyll y Hyde trata esta novela corta, que es la relación que tienen entre sí las distintas facetas de las vidas de las personas, tal como el comportamiento público para apegarse a convenciones en relación con lo que se desea hacer que va contra esas convenciones.

Disfruté mucho esta historia, narrada de modo en que prácticamente ni le sobra ni le falta nada en términos de extensión óptima. Una novela de misterio sin detectives, con el corazón del misterio revelándose en el anteúltimo capítulo y explicado en su totalidad en el último; con tópicos góticos adaptados a la época victoriana; con un elemento fuerte de ciencia ficción, la droga, aunque esto podría ser considerado fantasía; y las luchas intrapersonales, que son el corazón de la historia y la sede del terror.

Por supuesto, casi todo mundo conoce por algún modo la esencia de la historia. Yo había leído de pequeño una versión resumida para niños, pero aunque útil para conocer el núcleo e idea de este clásico, me alegro mucho de haber leído la historia original. No sólo porque me ha causado un deseo de leer más de Stevenson (tanto me ha gustado su prosa, más allá de la historia en sí), sino porque los mayores detalles que tiene la original respecto a la resumida de la relación entre Jekyll y Hyde es muy enriquecedora (por ejemplo, el hecho de que Hyde, un hombrecito muy pequeño, crece con el correr del tiempo).

La edición que tengo tiene además un muy buen análisis de la obra y su contexto de creación, por Mariel Ortolano, además de una selección de ensayos y cartas de Stevenson y opiniones de otros escritores sobre esta obra y sobre Stevenson como escritor.

Es un muy buen detalle, también, que en su confesión final Jekyll empieza nombrando a Hyde por "yo", pero posteriormente pasa a nombrarlo en tercera persona.