lunes, 23 de noviembre de 2020

RESEÑA DE FAHRENHEIT 451

Fahrenheit 451

La temperatura a la que el papel de los libros arde

Portada de Fahrenheit 451

Ficha

Título original: Fahrenheit 451
Autor: Ray Bradbury
Publicación original: 1953
Editorial Minotauro, tercera edición, 2007; Buenos Aires
Traducción: Francisco Abelenda
ISBN: 978-950-547-096-9

"¿A la gente de color no le gusta El negrito Sambo? Quémalo. ¿Los blancos se sienten incómodos con La cabaña del tío Tom? Quémalo. ¿Alguien escribió una obra acerca del tabaco y el cáncer pulmonar? ¿Los fumadores están afligidos? Quema la obra. Serenidad, Montag. Paz, Montag. Afuera los conflictos. Mejor aún, al incinerador".

Guy Montag es un bombero; su trabajo, como el de todos los bomberos, es quemar libros. Los libros están prohibidos porque hacen pensar a la gente cosas que las vuelven infelices. Lo importante es que no se impida a las personas entretenerse con sus pantallas de televisión y su música. Pero a Guy Montag, desde hace algún tiempo, hay cosas que le molestan, que lo sacan de su rutina mental, y se pregunta cómo podría ser su vida si las cosas fueran distintas, y qué podría haber en los libros que sea tan importante para que haya personas que se arriesguen a ir a la cárcel y que les quemen sus casas por ellos, y hasta a inmolarse antes que abandonarlos.

Esta es una historia de ciencia ficción social, como 1984 y Un mundo feliz, siendo más corta Fahrenheit que estas dos, sobre todo gracias a que no dedica una gran cantidad de tiempo a describir con muchos detalles ni la tecnología ni la sociedad en su conjunto, y tampoco las disquisiciones internas de Montag se hacen tan largas como lo son las de Winston Smith en 1984. Así, esta novela, aunque no tenga un ritmo trepidante y no me resultó un page-turner hasta cierto momento de la final y tercera parte, no se hace pesada y mantiene el interés a través de ese ritmo de velocidad media.

Contrario a 1984 y más similar a Un mundo Feliz, el protagonista, Guy Montag, interactúa con varios personajes distintos, lo que añade el interés que no obtuve de Winston Smith en 1984.

lunes, 9 de noviembre de 2020

RESEÑA DE LAS AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES

Las aventuras de Sherlock Holmes

El primer grupo de historias cortas de Sherlock Holmes

Portada de Las aventuras de Sherlock Holmes
FICHA
Título original: The Adventures of Sherlock Holmes
Autor: Arthur Conan Doyle
Publicación original: 1891-1892 (las historias individuales); 1892 (el volumen recopilatorio)
Editorial Terramar, primera edición, 2005; Buenos Aires
Traducción: Ricardo Healy
ISBN: 987-1187-30-0

Todas las historias están narradas por Watson en tercera persona. En varias de las historias no hay delito alguno, por lo menos en términos legales, y Holmes felicita a Watson por saber elegir entre los casos interesantes aunque no haya delito, en vez de los más sensacionalistas. Aunque algunas historias me gustaron más que otras, todas son excelentes, con la única excepción de la última, que es la me que me gustó menos porque Holmes participa poco aunque la historia es larga.

Escándalo en Bohemia

Usted ve, pero no observa. La diferencia es evidente

Uno de los casos en los que Sherlock Holmes falló (aunque su cliente lo recompensa de todos modos porque el resultado parcial fue suficiente) y, de acuerdo a Watson, significó una especie de punto de inflexión en la estimación que Holmes hacía de la inteligencia de las mujeres, inteligencia de la que solía burlarse pero últimamente no le he oído hacerlo, aunque yo creo, por comentarios que Sherlock hace en otras historias sobre las mujeres, que su pensamiento estaría orientado hacia una superficialidad de las mujeres mas que a su capacidad; por ej., en una ocasión dijo que sospechó de una mujer porque ella se había puesto a contraluz, por lo que pensó que quería ocultar sus expresiones faciales para ocultar sus pensamientos, y resultó que simplemente no quería que se le viera que no se había terminado de maquillar; y, por otra parte, como ya visto en La señal de los cuatro respecto a Mary Morstan, no tiene problemas en reconocer la inteligencia de clientes mujeres una vez que las conoce por sus relatos.

De vuelta al presente caso, este también muestra explícitamente que a Holmes y Watson no les importa infringir la ley y exponerse a ser detenidos si es por una buena causa. El cliente aquí es un rey y se menciona también que SH ha servido a la familia real de Holanda, así como que la prensa publicaba intervenciones de SH en resolver casos; es decir, el talento del detective consultivo ya era reconocido ampliamente.

La liga de los pelirrojos

Al nuevo cliente de Holmes le ha ocurrido uno de los sucesos más extravagantes de las historias holmesianas, y al principio no se ve delito alguno; no lo ven ni él ni Watson, pero Holmes piensa pronto que lo hay y que se enfrenta a un plan de alguien a quien considera el cuarto hombre más inteligente de Londres y tercero en audacia, y tarea suya será predecir el siguiente movimiento para poder atraparlo.

Un caso de identidad

Una joven le pide a Sherlock que encuentre a su prometido, desaparecido del carruaje que lo transportaba a su casamiento. Holmes identifica fácilemente el caso como similar a otros en su conocimiento de la literatura criminal y se las ingenió para conseguir las pruebas que confirmaron su teoría de los hechos.

Ocurre aquí uno de los hechos más indeleblemente memorables de todas las historias de Sherlock Holmes cuando este se enfurece contra el culpable de lo ocurrido a su cliente y lo amenaza con darle de latigazos (y me escribió a fuego en la mente la primera expresión que soltó en su acaloramiento, “¡Por Júpiter!”)

El misterio de Boscombe Valley

Watson recibe un telegrama de Holmes pidiéndole que lo acompañe en un viaje en tren al oeste de Inglaterra para solucionar un caso de asesinato, el cual Holmes comienza, tras leer los diarios y el reporte del juicio, con la suposición de que el sospechoso –que lo es mucho ante todos– es inocente porque tan pronto le atribuyen demasiada imaginación como demasiado poca. Pero aún con eso, el principal factor por el que Holmes prevalece sobre Lestrade para descubrir la verdad es su trabajo de análisis sobre la escena del crimen, como en tantas otras ocasiones, aunque luego elige no seguir –tras darle su oportunidad a Lestrade– los canales oficiales para llevar al criminal a la justicia.

Las cinco semillas de naranja

Un joven llega a Baker Street para pedirle a Sherlock Holmes ayuda contra una conspiración misteriosa que se ha llevado las vidas de su tío primero y de su padre después, y ahora le ha llegado la misma amenaza que les había llegado a ellos: un sobre con una orden sobre ciertos papeles, y en el sobre, firmado por KKK, hay cinco semillas de naranja

SpoilerEl signo del Ku Klux Klan

Holmes dice aquí que ha sido vencido cuatro veces: por tres hombres y una mujer.

El hombre del labio retorcido

Watson va a sacar de un fumadero de opio a un amigo y, para su sorpresa, se encuentra allí a Holmes, disfrazado. Sherlock está allí esperando encontrar alguna pista sobre el destino de alguien que desapareció allí y, aparentemente, qué ha ocurrido es algo que sólo saben el dueño de ese fumadero y un mendigo con el labio retorcido.

El carbunclo azul

Watson visita a Holmes dos días después de Navidad y se encuentra con que está examinando un sombrero de alguien por identificar, aunque sin que haya delito alguno de por medio. Sherlock –contrario a Watson– puede hacer unas buenas suposiciones sobre la personalidad del dueño, y su identidad cobra mucha importancia cuando se descubre dentro del ganso junto al que se había encontrado el sombrero una valiosa piedra preciosa robada.

Spoiler Holmes indultará al criminal al final con la esperanza de “salvar el alma” de este. Y en la serie protagonizada por Jeremy Brett, lo que en el libro dice con calma, que la policía no le paga para cubrir sus deficiencias, en el la serie lo grita con enojo… y ambas cosas me gustan.

La banda de lunares

¿Lo ve, Watson? –gritaba- ¿Lo ve? Uno de los momentos que me resultaron de mayor clímax de las historias holmesianas.

Una joven le pide ayuda a Holmes porque teme que la muerte por medios desconocidos que le acaeció años atrás a su hermana gemela le ocurra ahora también a ella debido a extrañas cosas que ocurren últimamente en su casa. Y ocurre un momento que resulta gracioso por cómo Holmes se toma la irrupción en Baker Street del padrastro iracundo de la chica luego de que ella se fuera, que a su vez demuestra que se la ven con alguien muy peligroso. Este caso crea una de las mejores atmósferas de suspenso para el momento decisivo.

El dedo pulgar del ingeniero

Tal y como Watson advierte al principio de su relato, este ofreció poca oportunidad para que Holmes demostrara sus talentos. Por ende, es más bien una historia de suspenso de cómo el ingeniero que apareció en el consultorio de Watson con un pulgar menos llegó a ese estado.

El aristócrata solterón

El cliente de Sherlock Holmes en esta ocasión es un noble importante cuya esposa desapareció al poco rato de casarse. Holmes, no obstante, resolvió el caso sólo leyendo los diarios y a partir de sus conocimientos de la literatura criminal, antes de que St. Simon llegara para contarle los hechos, y sus preguntas al noble sirvieron para confirmárselo. Este caso contiene uno de los momentos más divertidos de todas las historias de SH debido a la gracia que le causan a Sherlock las ideas de Lestrade para intentar resolverlo, con una burla épica además:

SpoilerLestrade: ...me pareció que si la ropa estaba allí, el cuerpo no se encontraría muy lejos.
Holmes: Según ese brillante razonamiento, todos los cadáveres deben encontrarse cerca de un armario ropero.

La corona de berilos

Uno de los mejores. La corona del título, entregado como garantía a un prestamista, ha sido parcialmente robada por el hijo del mismo; parcialmente porque no falta toda la corona, sino una parte de ella con tres de sus berilos. El prestamista acude desesperado a Sherlock Holmes para que lo salve a él y a la ilustre figura británica que le había entregado la corona, creyendo que su propio hijo es en verdad un ladrón, y Holmes investigará todo con su habitual método y frialdad.

El misterio de Copper Beeches

Este caso trata sobre una joven institutriz que pide consejo a Holmes relativo a un trabajo rodeado de extrañas circunstancias. En el caso en sí Holmes tuvo muy poca participación, pero sí está la opinión de Sherlock sobre las elecciones literarias de Watson en lo relativo a sus casos, además de la frase: Datos, datos, datos! ¡No puedo hacer ladrillos sin arcilla!

martes, 13 de octubre de 2020

RESEÑA DE ARTEMIS FOWL (3) EL CUBO B

Artemis Fowl El cubo B

¿Aprovecharás la oportunidad de convertirte en un héroe?

Portada de Artemis Fowl 3

Contraportada de Artemis Fowl 3

Ficha
Título original: Artemis Fowl The Eternity Code
Autor: Eoin Colfer
Año de publicación original: 2003
Montena, primera edición, 2006, Argentina, Bs. As.
Traducción: Ana Alcaina
Diseño de la antecubierta: Juan Pablo Cambariere
ISBN: 950-9080-11-x ; 978-950-9080-11-9

 ¿Qué es el Cubo B? El cubo que todo lo ve (the C (see) Cube). Básicamente una supercomputadora que Artemis ha creado a partir de los elementos que se apropió del equipo de recuperación de las Criaturas en el primer libro, y mientras que tal dispositivo sería algo obsoleto en el mundo de las Criaturas, es algo décadas por delante de las computadoras humanas, y Artemis trata de usar su invento como parte de una negociación con un empresario llamado Jon Spiro; a Spiro no le gustan los términos y recurre a métodos violentos para apropiarse del Cubo… y Artemis termina recurriendo a las Criaturas por ayuda.
   Las Criaturas, por su parte, aceptan colaborar porque, inadvertidamente hasta que fue demasiado tarde, Artemis hizo que su invento fuera capaz de romper las defensas tecnológicas de las computadoras de las criaturas y Spiro no es el hombre que sería pacífico con respecto a ellas si las descubre, aunque tienen tiempo porque el Cubo B fue codificado por Artemis con un código de la eternidad, que sólo él puede usar.


   Narrado con el mismo estilo que en todos los libros de la serie, aquí Artemis continua su evolución sobre quién y qué ser, en lo cual sus conversaciones con su padre en recuperación en el hospital juegan un importante rol. Similares preguntas sobre sí misma trata de responder Juliet Mayordomo, siendo este, quizás, el libro con más participación de su parte. Además, Mantillo Mandíbulas tiene momentos que me resultaron de los más cómicos de la serie.

   Para finalizar: cuando leí este libro, creí que era el último, y eso hizo que el de por sí gran final, que es un extracto del diario de Artemis, fuera tremendamente más emocionante; pero aun sabiendo que no es el final, el epílogo, y podría sumarse el capítulo precedente, es uno de los mejores finales de todos los que he leído.


viernes, 2 de octubre de 2020

RESEÑA DE 1984

1984

El totalitarismo y la policía del pensamiento

Portada de 1984

Ficha

Título original: 1984

Autor: George Orwell

Año de publicación original: 1949

Maceda Distribución de libros y Gradifco, impreso en Argentina, 2019

Traducción de ?

ISBN: 978-84-616-5067-5


"La guerra es paz. La libertad es esclavitud. La ignorancia es fuerza"

   Un mundo gobernado por tres países; en Oceanía gobierna la ideología del INGSOC (English Socialism) con el partido único liderado por el Gran Hermano, siempre en guerra con uno o ambos de los otros países, y con la Hermandad, asociación subversiva interna liderada por un misterioso hombre llamado Goldstein. Telepantallas que ven y escuchan están por doquier. Consejo, afiliados y la prole; esta última es el 85% de la población y vive en la pobreza económica e intelectual: no son vigilados, o muy poco, por la policía del pensamiento porque no se los considera intelectualmente capaces de llevar a cabo ninguna rebelión, y se los mantiene así permitiendo que tengan alcohol, pornografía, loterías, y el aglutinante de la guerra contra extranjeros y subversivos, además de la constante reescritura de la historia y falseo de estadísticas. Todo lo que importa es el Partido, que incluso elimina a sus afiliados que muestren ser demasiado inteligentes, al considerarlos un peligro, y así eliminan la posibilidad de que el Partido llegue a ser erosionado desde adentro.

   Winston Smith es uno de los afiliados al Partido que trabaja en el Ministerio de la Verdad (que se encarga de mentir y falsear), cambiando documentos para que se adapten a lo que el Partido dice que ocurrió. Pero desde hace tiempo que alberga un deseo algo indefinido por cambiar algo, lo que lo convierte en un criminal del pensamiento y, así, comienza un diario, en el que escribe graves delitos del pensamiento. Algo de su actitud subversiva es notada por otra persona, que trabaja en el Ministerio del Amor, Julia, que se arriesga a hablarle para romper juntos la regla de que entre los afiliados no puede haber más amor que el amor al Gran Hermano…



   Como novela, esta obra me resultó mala y la peor que he leído hasta ahora, al punto de que ya entrado en unos dos tercios de la historia consideré si valía la pena seguir leyéndola o no (y hasta ahora, el único libro que he empezado y jamás terminado es El Silmarillion, aunque ya le daré otra oportunidad a este). Ahora bien, si lo tomo como un ensayo sobre el totalitarismo, me resultó muy bueno, sino excelente, no obstante que, en cualquier caso, la obra es extremada e innecesariamente larga (al ensayo le sobra la novela). Habitualmente, incluso, si no es una cuestión de la traducción que leí, los mismos párrafos son muy largos; habría agradecido que se acortaran un poco, aun si fuera para decir lo mismo. Como novela, Un mundo Feliz, de Huxley, aunque no me maravilló, sí me gusto considerablemente más que 1984; y como ensayos, los encuentro complementarios para investigar y alertar: la obra de Orwell trata sobre un partido único que se impone y sostiene, esencialmente, por la fuerza bruta, porque las falsedades dispersadas no serían suficientes sin la policía del pensamiento para evaporar a los criminales del pensamiento; mientras que en la obra de Huxley, el Estado mundial se sostiene teniendo a sus ciudadanos en una especie de adicción hedonista con una droga como herramienta principal.

¿Crees que lo que dice la foto de abajo es verdad?




RESEÑA DE UN MUNDO FELIZ

RESEÑA DE FAHRENHEIT 451

Reseñas en otros blogs:

http://eljardindelsuenoinfinito.blogspot.com/search/label/George%20Orwell

http://www.dondeestamilapiz.com/2015/12/resena-1984-george-orwell.html

sábado, 8 de agosto de 2020

TÉTRADA (ENTRADA 1)

Este es el prólogo y el primer capítulo de un cuento de mi creación. Son cinco capítulos en total y el domingo publicaré el segundo.
Alexander, con sus amigos y compañeros de quinto de primaria, Guillermo, Yésica y Aurora, deciden espiar a un profesor porque no les gusta el cambio de actitud que ha tenido últimamente, pero se toparán con algo inesperado y chocante. Y Álex, además, tiene una participación en un caso de investigación periodística de su tía sobre un asesinato.

TÉTRADA

PRIMER CASO



PRÓLOGO

No, no es un error: a todos los dígrafos "qu" los reemplacé por una solitaria "q". ¿Por qué? Para incrementar el grado de correspondencia de "un fonema, una letra" del español, y la "q" cumple las mismas reglas que el "qu". Denle una oportunidad y luego comenten si se acostumbraron o no, si es mejor así o mejor vuelvo a usar el dígrafo en el futuro. Y ya respecto a la historia...

Esta es la primera historia qe cuento en papel, y también es la del primer caso en el qe participé como uno de los protagonistas y no como un simple oyente.

Mi propósito al escribir este prólogo, en vez de presentarles la historia directamente, es decirles qe lo qe les voy a contar es verdadero… excepto por algunas cosas, pero estas no son las importantes, sino solamente nombres propios de personas y lugares, ocultamientos necesarios para salvaguardar identidades de individuos qe no qieren ser conocidos por sus nombres verdaderos –incluyéndome a mí y a mis parientes y amigos–, o porqe no tenía ganas de preguntarles si les gustaría serlo, o porqe aunqe ellos qieran, yo no qiero qe lo sean. No obstante, sí debería darles una idea de dónde y cuándo transcurren los hechos: Argentina, en los noventa (antes de la masificación de los celulares y de Internet).

Otra cuestión: este prólogo está en primera persona, pero lo qe sigue (la historia en sí) lo narré en tercera persona porqe me pareció qe así sería más cómodo para mí y qe así podría contar hechos qe no supe en su momento qe estaban sucediendo y de los cuales me enteré más tarde. De esta forma, he podido desarrollar mejor las cosas en el camino hacia la resolución de la historia, o eso espero. Pero sí utilizo la primera persona en las notas al pie de página, donde explico algunas cosas qe el lector no necesariamente entenderá sin estas, y me refiero sustancialmente a los lectores niños.

Y en cuanto a por qé escribo y publico esto… Las razones son sencillas y espero contárselas en alguna otra historia.

¡Espero qe se entretengan!

ALEXANDER D. GREIT





CAPÍTULO 1

INTRODUCCIÓN Y UN CASO IRRESOLUTO

—¡Truco! —dijo Álex.

—¡Qiero retruco! —dijo Aurora.

—¡Qiero vale cuatro!

—¡Qiero!

—¡As de bastos!

—¡As de espadas!

—¡Ahh, maldición!

—¡31 a 26, ja, ja! ¡Aprendan, chicos!

—¡Alexander! —exclamó con exasperación la gemela de Aurora, Yésica—. ¿Para qé cantaste truco?

—¡Tendrías qe haber jugado callado! —concordó eufóricamente Aurora—. ¡Gracias por facilitarnos la victoria, Álex!

—¡Es totalmente injusto! —protestó Álex llevándose las manos a su cabeza de pelo castaño claro—. ¡Siempre estuvimos adelante hasta esta mano!

—¡Y sí —repuso Guillermo, el de pelo castaño oscuro—, hicimos una remontada espectacular digna de los libros de la historia del truco!

Guillermo y Aurora chocaron manos victoriosamente. Yésica suspiró con fastidio, se apartó un mechón rubio oscuro de la cara y terminó de un sorbo lo qe qedaba de su té. Alexander estaba demasiado molesto por la catastrófica derrota como para declamar qe la próxima vez él ganaría y qe ellos sólo habían tenido suerte (como lo hacía usualmente cuando perdía) así qe empezó a juntar las cartas mientras los vencedores relataban de forma grandilocuente y dramática cómo habían triunfado.

Los cuatro amigos eran compañeros de 5° año de primaria. Asistían en el turno mañana, y en general, las tardes de los lunes, miércoles y viernes se juntaban en las casas de las gemelas, de Guille y de Álex respectivamente. Los martes y los jueves las chicas tenían por la tarde clases de inglés y de música, y los chicos jugaban a la pelota con otros amigos y compañeros. Además, Álex y Guille eran miembros de eqipos de fútbol rivales, y coincidentemente ambos entrenaban en sus respectivos clubes en las tardes-noches de los lunes, miércoles y viernes, y jugaban los sábados partidos por el campeonato, mismo día en qe las gemelas asistían a clases de computación.

—¿Cómo decías, Álex? —se burló Guille—. ¡Ah, sí: “Ríndanse, así ya empezamos otra, si es obvio qe ganamos”!

Guille era el mejor amigo de Álex. Se habían hecho amigos desde el primer día en qe se conocieron, el primer día de clases del primer año de primaria, y su relación había empezado aún antes de entrar al aula, de una forma muy simple:

—¿Me das un caramelo? —le había preguntado Guille al verlo comiendo uno.

—Bueno —había respondido Álex dándole uno—. ¿Cómo te llamás?

—Guillermo. Gracias. ¿Y vos?

—Alexander.

—Nunca había escuchado ese nombre.

—Mi papá es inglés, él lo propuso y a mi mamá le gustó.

—¿En serio es inglés?

En ese momento no pudieron seguir hablando porqe las maestras pidieron silencio para saludar, pero cuando llegaron a su aula se sentaron a la misma mesa y continuaron la conversación en donde se habían qedado:

—¿En serio tu papá es inglés?

Y aunqe después se convirtieron en jugadores de eqipos rivales por la cercanía de cada club a sus respectivas casas, eso no desvirtuó en modo alguno su amistad (eso sí, la amistad no entraba a la cancha cuando sus eqipos jugaban entre sí: en la cancha eran rivales y ni siqiera se hablaban). Sin embargo, tampoco era una amistad en la qe reinaban la paz o los abrazos sentimentales; muchas veces se pelearon en “peleas de niños no violentas” por nimiedades… pero una hora después ya estaban como si nada hubiera pasado.

—Ay, pobre hermanita, te tocó con Álex. ¡Tal vez sea un castigo de Dios porqe sos la gemela malvada!

La respuesta de Auro fue ponerle la almohada de Álex en la cara, tumbándola sobre la cama.

—¡Sí, soy muy mala! —dijo antes de qe Yesi le pateara el trasero para sacársela de encima y después la golpeara con la almohada.

Lo común es qe los hermanos gemelos sean muy unidos y esta pareja no era la excepción. Además de ser idénticas físicamente por ser gemelas (los mellizos son los qe tienen un parecido más normal de hermanos), también eran prácticamente idénticas en sus personalidades. A pesar de qe tras un poco de conversación se podría arriesgar identificarlas, nunca era con altas probabilidades de acertar, en especial porqe nunca podía saberse si estaban fingiendo ser la otra, acción qe podían ejecutar a la perfección y con la cual se divertían mucho. Y aunqe sus padres les compraban ropas con algunas diferencias para cada una y así poder reconocerlas a simple vista, ellas no tenían ningún problema en usar las prendas intercambiadas o combinadas.

Álex había guardado las cartas porqe –como finalmente la partida se había prolongado mucho debido a la remontada, tras estar muy atrás, del eqipo ganador– ya casi eran las seis y media y no qedaba suficiente tiempo para jugar otra partida, y tal vez ni siqiera un chico. En consecuencia, los cuatro fueron a la sala de estar (peqeña, ya qe Álex vivía en un apartamento común con su tía) y miraron un poco la tele hasta qe llegó el padre de las gemelas a buscarlas para llevarlas a casa, y entonces los cuatro chicos bajaron a la calle.

Las chicas se despidieron de los chicos con los usuales saludos de mutuos besos en los cachetes y se fueron en el auto de su padre. Álex y Guille se dijeron “nos vemos” acompañando gestos de despedida con una mano respectivamente y se fueron en sentidos opuestos, cada uno a entrenar con su club.

Álex regresó de la práctica a las ocho y veinte (su tía había ido a buscarlo), y mientras ella empezaba a preparar la cena él fue a pegarse una ducha. Después de eso, leyó un rato una historieta hasta qe empezó el partido de fútbol de los viernes a la noche, y a los pocos minutos de qe este comenzara su tía sirvió la comida para ambos.

Pronto, como el partido no era muy entretenido, Álex le preguntó a su tía:

—¿En qé estás trabajando ahora?

Descripción física: treinteañera, usa anteojos, forma física descuidada a pesar de qe puede caminar mucho por su trabajo, debido a su mala alimentación con mucha comida chatarra —aunqe solía cocinar más saludable para su sobrino—, alta respecto al promedio argentino de las mujeres, pelo negro.

Era periodista y trabajaba para un diario tanto con sus propios artículos como ejerciendo de correctora de estilo. Sus áreas para sus artículos solían ser policiales y sociales, y como Álex era muy curioso, la tía solía contarle cosas sobre sus investigaciones, qe por supuesto, él no debía repetir a un tercero.

La tía contestó: —Hoy ya se cumplen dieciocho días desde ese asesinato doble en qe cortaron la electricidad de una manzana y no han atrapado a los culpables, y la policía está tan cerca de conseguirlo como de lograr qe les aumenten el sueldo. El artículo en el qe estoy trabajando se refiere a la ineptitud policial, aunqe me está costando un poco plantearlo adecuadamente, hum… darle el tono adecuado —trató de ser más específica, y luego añadió como hablándose a sí misma: —Sí, lo mejor será citar también anteriores casos de fracasos, pero sólo de paso o me qedaría el artículo muy largo.

—¿Pero de verdad son ineptos o es un caso muy difícil?

—Bueno, la cosa había sido así —respondió ella sentándose más derecha—. Los dueños de la casa robada eran una pareja casada de más de cincuenta años y sin hijos, y todos los días primero de cada mes salían a cenar a la misma hora, al mismo restaurante, y regresaban a su casa entre la una y las dos de la noche. El robo estuvo obviamente planificado de antemano para aprovecharse de esa rutina. Se llevaron tres mil pesos y unas joyas menores (collares y aretes de plata y oro). El ladrón todavía estaba en la casa cuando ellos regresaron; se escondió cuando ellos entraron y los mató a puñaladas —esa situación fue algo más cruel qe como lo contó la tía, pero ella consideró qe Álex no necesitaba oír esos detalles para entender el crimen, qe sí eran el material principal de los artículos sensacionalistas—. Todo fue silencioso y el ladrón, qe había entrado forzando una puerta trasera, parece qe sencillamente salió por la puerta principal aprovechando la oscuridad qe él había creado. No se encontraron huellas dactilares ni rastros de ADN del asesino.

—¿Y cómo hizo para cortar la electricidad?

—Se subió a uno de los postes de la luz para manipular la caja usando un árbol qe estaba pegado. De hecho, sospecho qe la posibilidad de poder hacer eso fue lo qe lo inspiró a cometer el crimen.

—A mí me parece difícil de resolver.

—Es difícil porqe es común, pero la policía no se ha esforzado mucho en buscar e interrogar a los conocidos de la pareja, lo qe debería haber sido una prioridad dado qe parece qe el asesino sabía qe algo de valor podía encontrar en la casa. Y dudo de qe hayan hecho una investigación de la escena del crimen apropiada —refiriéndose por apropiada a una de primer nivel—. Aunqe hay algo qe me molesta un poco. Si sabía a qé hora iban a volver, debería poder haberse ido de la casa con tiempo de sobra.

—¿Tal vez esperó mucho para cortar la luz para tratar de hacerlo cuando la gente estuviera durmiendo?

—No, la cortó a las cero horas y la pareja dejó el restaurante como a la una y cuarto. qizá sí se excedió en el tiempo qe dedicó a buscar cosas de valor, pero esa explicación no me cierra del todo.


Álex vivía con su tía porqe su madre, argentina, y su padre, inglés, vivían en Inglaterra desde hacía dos años. Álex había nacido en Argentina, pero desde sus siete meses habían vivido en Inglaterra hasta justo antes de qe empezara la primaria, para cuyo inicio ya se habían vuelto a mudar a Buenos Aires. Cuando Álex terminó el tercer año, sus padres decidieron volver a vivir en Inglaterra, pero al oponerse su hijo fuertemente, lo dejaron qedarse a vivir con su tía y ellos se fueron con la hermana mayor de Álex, y él iba a Inglaterra en las vacaciones de invierno y de verano.

Aunqe interesantes, las razones detrás de tantas idas y vueltas no tienen relación directa con la presente historia, de modo qe contarlas qedará para otra ocasión (o tal vez para nunca, no lo sé)

sábado, 25 de julio de 2020

RESEÑA DE LA FORTALEZA DE LA PERLA

Crónicas de Elric (II) La Fortaleza de la Perla


En el autoexilio y en un mundo de sueños



Ficha
Título original: The Fortress of the Pearl
Autor: Michael Moorcock
Año de publicación original: 1989
Edhasa, 2007, 1º edición, Buenos Aires
Traducción: Hernán Sabaté
ISBN: 978-950-9009-87-5
Ilustración de cubierta: Pez


   Elric, el emperador albino, se ha autoexiliado de Melniboné durante un año para viajar por los Reinos Jóvenes para estudiar sus modos de vida, con la esperanza de encontrar algo con lo que revitalizar la vida en la decadente Isla del Dragón. Cuando buscaba la legendaria ciudad de Tanelorn, se pierde en el Desierto de los Suspiros y llega a duras penas a Quarzhasaat, ya sin reservas de las hierbas que sostienen su cuerpo débil. Allí es salvado, y engañado, por uno de los líderes de la ciudad, quien le da una droga que lo revitaliza pero que genera dependencia, además de que lentamente irá destruyendo su cuerpo hasta la muerte. Esto con el propósito de darle el antídoto a cambio de que Elric encuentre y le entregue la Perla en el Corazón del Mundo, y, para asegurarse de ello, este noble también secuestra al muchacho que había salvado a Elric a su llegada a la ciudad.
   Elric parte entonces en busca de la niña que sabe la localización de la Perla, y aprende que ella cayó en un sueño encantado cuando los quarzhasaatianos la secuestraron y antes de que fuera rescatada; por lo tanto, sin los medios para despertarla, Elric se une a la ladrona de sueños, Oone, para adentrarse en el mundo de sueños de la niña y recatarla de su mundo onírico. Pero si uno muere en el mundo onírico, muere en el mundo real, y la niña se encuentra en la Fortaleza de la Perla, que cuenta con defensas, y Elric y Oone deben atravesar siete mundos de sueño para llegar a ella; mundos de sueño que no sólo les opondrán enemigos físicos, sino también barreras psicológicas…

   Esta novela no tiene el inconveniente de ser un poco demasiado esquemática, como Elric de Melniboné, sino que tiene un desarrollo mucho más fluido, además de ser un poco más larga, pero su fluidez no la vuelve más rápida, pues está llena de las disquisiciones de Elric. Continúan también esas enigmáticas y acuciantes alusiones al gran futuro no feliz destino de Elric, quien en esta historia se ve confrontado aún más con sus deseos y arrepentimientos que en el anterior libro. Oone, por su parte, que lidera la expedición en el mundo de sueños, es un excelente personaje, y ella y Elric hacen una excelente combinación.

   En el final de la historia, Elric actúa en uno de esos modos que contribuyen a volverlo un personaje tan interesante y atrayente de ver qué hará:
Espóiler busca venganza, pero dejando un resquicio de posibilidad de salvarse para aquel que lo engañó; y ofrece a los líderes opresores de la ciudad decadente, que insisten en sostener una farsa de esplendor, algo valioso a cambio de la ciudad entera, sabiendo que lo más probable de lejos es que lo rechacen y traten de quitárselo por la fuerza, a lo que él respondería con la fuerza de Tormentosa, y con placer si así fuera, pues
Elric no provoca combates, pero sabe entregarse a ellos y disfrutarlos… al menos mientras duren.